Libia se está 'suicidando' y derrochando sus riquezas, dice enviado de la ONU

Nueva York (AFP) -

El enviado especial de la ONU, Ghassan Salame, denunció un empeoramiento del conflicto en Libia, señalando que el país rico en petróleo se está 'suicidando', y lamentó la falta de reacción de la comunidad internacional.

Libia es un 'caso de manual de interferencia extranjera en conflictos locales', dijo Salame el miércoles por la noche en una conferencia del International Peace Institute (IPI) en Nueva York.

Entre 'seis y diez países están permanentemente interfiriendo en el problema libio', enviando armas, dinero y asesoría militar al país, advirtió.

Pero alertó que los libios no necesitan la ayuda foránea para inyectar fuego al conflicto, desatado en el país desde la salida del dictador Muamar Gadafi en 2011.

'La verdad es que Libia puede financiar su propio suicidio', lamentó el diplomático libanés.

'Siempre he considerado a mis compatriotas de Líbano como lo suficientemente estúpidos para suicidarse con el dinero de otros. Los libios son incluso peores. Se están suicidando con su propio dinero', dijo.

Líbano fue devastado por una guerra civil entre 1975 y 1990, alimentado por rivalidades regionales.

Salame subrayó que Libia, un país petrolero con una producción entorno a los 1,2 millones de barriles, que además tiene minas de oro y platino, 'es muy rico así que (el conflicto) puede extenderse'.

El diplomático llamó a la comunidad internacional a actuar 'no solo para contener el conflicto' sino para 'acabarlo', lamentando la falta de unidad en la ONU en ese sentido.

Sus declaraciones se dieron un día después de alertar al Consejo de Seguridad que el asalto a Trípoli lanzado por las fuerzas del mariscal Jalifa Haftar el 4 de abril era 'solo el inicio de una guerra larga y sangrienta' que podría extenderse a la región.

Los combates han dejado a más de 2.400 personas heridas, mientras que otras 100.000, se teme, están atrapadas por los enfrentamientos a las afueras de la capital libia.

Más de 75.000 personas han sido desalojadas de sus hogares en los últimos combates y 510 han sido asesinadas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La guerra enfrenta a las fuerzas de Haftar contra el Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA) de Fayez Al Sarraj, reconocido por la comunidad internacional.

El Consejo de Seguridad no logró el mes pasado un acuerdo de resolución para pedir el alto el fuego en Libia y el regreso a negociaciones para acabar con el conflicto.