'Se acerca el cambio', presagian los pequeños partidos británicos antes de las europeas

Birmingham (Reino Unido) (AFP) -

'¡Nunca he visto algo así!', exclama Peter Stokes-Chapman, partidario del Partido del Brexit, en un mitin febril en los Midlands, en el corazón de Reino Unido, para unas elecciones europeas que presagian un desastre para los dos grandes partidos tradicionales.

'Nunca me he interesado tanto por la política', agrega Dave, un pavimentador de 47 años, durante el acto, organizado en Willenhall, unos kilómetros al norte de Birmingham.

La región votó masivamente a favor de abandonar la Unión Europea en el referéndum de 2016 y ahora Nigel Farage, líder del Partido del Brexit, moviliza con facilidad al millar de personas que fueron a escucharlo antes de los comicios europeos, que el Reino Unido celebra el jueves, y en los que los sondeos le atribuyen una amplia victoria.

Pero su adversario, el eurófilo Partido Liberaldemócrata también ganó puntos en la región en las recientes elecciones municipales.

¿La clave de su éxito? El rechazo a las dos grandes formaciones tradicionales, el gubernamental Partido Conservador y el opositor Partido Laborista, que dominan la vida política desde hace más de un siglo.

No logran ponerse de acuerdo sobre el modo de llevar a cabo el Brexit hasta el punto que este tuvo que ser aplazado para después de la fecha prevista del 29 de marzo, obligando al país a participar en estas elecciones europeas.

'Antes votaba a los conservadores pero ya no volveré a votar por los grandes partidos', dice Baron Weston, de 48 años.

Por su parte Jamindar Hayre, de 54 años, y antiguo votante laborista, afirma que en una escala de enfado 1 al 10 'estaría en 20, 30 o 50'.

- Ascenso liberaldemócrata -

Solo un 20% de los electores que votaron por los conservadores en las legislativas de 2017 prevén repetir y 62% dice que quiere votar por Farage, según un sondeo de YouGov publicado el viernes.

'Se acerca el cambio', asegura la candidata del Partido del Brexit Katharine Harborne, en referencia a la serie de televisión 'Juego de Tronos', inspirada por la alusión a la serie 'Game of Thrones', inspirada en la Guerra de las Rosas inglesa que en 1485 se saldó con la muerte del rey Ricardo III en Bosworth.

Esa ciudad situada al este de Birmingham vivió otro cambio de poder sorprendente a principios de mes, aunque menos sangriento: aunque era probrexit, la circunscripción de Hinckley and Bosworth eligió a los liberaldemócratas, cuyo eslogan era 'A la mierda con el Brexit'.

'Somos el partido que sube', afirma el candidato Michael Mullaney mientras recorre las calles de Hinckley. 'La gente que quiere limitar la victoria del Partido del Brexit tiene que reunirse en torno a un partido', dice.

'Los laboristas han perdido mucho terreno, y a nosotros se nos ve como la mejor alternativa', agrega.

El Partido Laborista paga las consecuencias de su ambigüedad sobre el Brexit: solo 35% de sus electores habituales tiene intención de votar por él y 21% prefiere al Partido Liberaldemócrata.

Fred, de 51 años, dice a la AFP: 'Era laborista pero Corbyn no es suficientemente fuerte', en referencia al líder del partido Jeremy Corbyn. 'Me tentó Farage, pero no defiende el servicio de sanidad pública', explica.

- 'Totalmente defraudado' -

El comentario de Fred ilustra unos cambios de lealtades sin precedentes en la política británica.

En opinión de Martin Daubney, candidato del Partido del Brexit y experiodista, el Brexit 'ha reseteado' la vida política.

Algo que parecen confirmar los electores en el mercado Bullring de Birmingham, algunas de cuyas paradas tiene carteles del Partido del Brexit.

'Estoy completamente perdido y defraudado', dice el carnicero Alan Doherty, de 73 años, entre dos clientes. 'Teníamos un país que iba bien y ahora no paran de pelearse, juntos lo están arruinando todo', dice, declarándose dispuesto a votar por Farage también en las legislativas pese a que en 2016 votó contra la salida de la Unión Europea.

Para su colega Dave, es 'definitivamente' el final del sistema de dos partidos. 'Estoy muy contento', afirma.

'¡Absolutamente!', responde el florista Anthony Rowe, 52 años, a la pregunta de si votaría a Farage en unas legislativas. En su opinión, conservadores y laboristas se equivocan si cuentan con su electorado tradicional: 'la gente ya no piensa realmente así'.