De España, Francia o Polonia, los europeos en campaña contra el Brexit

Wilmslow (Reino Unido) (AFP) -

El tren llega a un pequeña localidad inglesa, una candidata al Parlamento Europeo baja y entabla conversación con los votantes... con un ligero acento francés. Empujados por el Brexit, un puñado de europeos dieron el salto a la política británica.

Hace solo tres meses nadie imaginaba que Reino Unido participase en las elecciones europeas: el país debía abandonar el bloque el 29 de marzo.

Pero, ante el rechazo del Parlamento al acuerdo de divorcio negociado con Bruselas, el gobierno de Theresa May tuvo que pedir una prórroga y aceptar unos comicios que para muchos se han convertido en el modo de oponerse al movimiento euroescéptico.

La francesa Sophie Larroque, abogada de 40 años, trabaja como asesora jurídica en el Reino Unido gracias al reconocimiento de títulos universitarios dentro de la UE.

Determinada a luchar contra el Brexit, sin ninguna experiencia en política, en abril fundó con tres amigos británicos el UK EU Party. Recaudaron las 15.000 libras necesarias para registrar candidaturas en tres de las 11 circunscripciones británicas y 'allá vamos', dice.

En la última semana, ha viajado casi diariamente desde Londres, donde vive, al noroeste del país, donde hace campaña, acumulando horas y horas de tren en las que aprovecha para preparar sus intervenciones e informarse sobre la región mientras mordisquea un bocadillo. Todo pagado de su bolsillo.

'Hago malabares con el trabajo, mis clientes, mis dosieres, requiere mucha, mucha organización', asegura.

- 'Estoy en mi hogar' -

En Wilmslow, un elegante suburbio de Mánchester con construcciones de estilo Tudor y coches de lujo aparcados frente a residencias suntuosas, representa al UK EU Party frente a candidatos de otras cinco formaciones durante un debate organizado en la sala parroquial.

Alison Kinsey, de 53 años, asiste con su esposo y su hija. Se opone al Brexit, pero la presencia de una candidata de otro país la deja un poco fría: es 'una muestra de la inclusión europea', dice, pero no algo 'determinante' en su voto.

Tal vez por eso, el puñado de expatriados que, como Larroque, aspiran a convertirse en uno de los 73 representantes del Reino Unido en el Parlamento Europeo apelan principalmente a los cerca de 3 millones de europeos en el país en edad de votar.

'No se necesita ser británico para luchar contra el Brexit, y no se necesita ser británico para amar a este país', lanza el español Joan Pons Laplana, un enfermero de 44 años que vive desde hace 19 en Inglaterra, donde ha hecho carrera y familia.

'Estoy en mi hogar, tengo tres hijos británicos y no necesito un pasaporte británico para defender el lugar del Reino Unido en la UE', afirma el número dos del flamante Change UK en la zona de East Midlands.

Los expatriados de la UE pueden votar en otros países del bloque en comicios municipales y elecciones europeas. Pero para estas últimas, muchos de los residentes en el Reino Unido prefieren hacerlo en su país.

- Movilizar el voto europeo -

'Mucha gente teme que si se registran para votar aquí y se lleva a cabo el Brexit habrán perdido el derecho a votar en su país', explica Pons, que durante semanas hizo campaña con varias organizaciones proeuropeas 'para intentar que la gente se registrase en estas elecciones'.

Pese a militar contra el Brexit desde hace años, él también es neófito en política, pero otros, como el polaco Jan Rostowski, de 67 años, esperan hacer valer la experiencia en su país para atraer votos.

Exministro de Finanzas (2007-2013) de Donald Tusk, Rostowski también fue brevemente vice primer ministro de Polonia en 2013.

Ahora es número dos en la lista de Change UK por Londres, donde nació y creció.

'¿Realmente quiere usted estar en una situación en la que tiene que demostrar que está trabajando aquí, que tiene que entregar toda una serie de documentos, donde podría ser rechazado?', dice mientras hace campaña en Ealing Broadway, zona del oeste londinense con una importante comunidad polaca.

Y promete: 'una de las cosas que queremos hacer es dar a los ciudadanos europeos el derecho a votar en las elecciones británicas'.

Su notoriedad, sin embargo, puede ser un arma de doble filo.

'Votaría por alguien completamente nuevo, de quien no sé nada, pero él es controvertido', afirma Piotr, un ingeniero de 40 años, tras reconocer al candidato en plena calle y conversar durante un buen rato con él en polaco.