En la ecuación de los altos cargos, la UE busca despejar la incógnita femenina

Bruselas (AFP) -

Una mujer debe formar parte de los altos cargos de la Unión Europea (UE) que los mandatarios deben designar en las próximas semanas y que, ante las divergencias entre Francia y Alemania, podría recaer en la danesa Margrethe Vestager.

Las familias políticas europeas escogieron un cabeza de lista a las elecciones a la Eurocámara previstas del 23 al 26 de mayo, que presidiría la Comisión si su partido queda en primera posición, según el sistema conocido como 'Spitzenkandidat'.

El Partido Popular Europeo (PPE, derecha), primera fuerza política en la Eurocámara y llamada a repetir la primera posición según los sondeos, defiende este sistema utilizado por primera vez en 2014 y a su candidato, el alemán Manfred Weber.

Pero algunos mandatarios, sobre los que recae la responsabilidad de designar a los altos cargos, no lo ven así, como el francés Emmanuel Macron, quien ya dijo en una reciente cumbre en Rumanía no sentirse 'nada vinculado' con ese sistema.

'Si Alemania no obtiene la Comisión por culpa de Francia, entonces Francia tampoco la obtendrá', aseguró a la AFP un responsable político europeo implicado en las negociaciones, matando así indirectamente las posibilidades del negociador del Brexit, el francés Michel Barnier.

La canciller alemana, Angela Merkel, 'apoyaría la candidatura de Vestager', según esta fuente, 'ya que la Eurocámara exige la designación del candidato de uno de los grupos políticos', una visión que confirman fuentes parlamentarias.

Merkel, del PPE, no apreció las declaraciones del mandatario galo en la cumbre de Sibiu, agrega este responsable. Macron, independiente pero cercano a los liberales, se opuso públicamente a la designación de Weber como titular de la Comisión.

Sin nombrar directamente al eurodiputado alemán, el presidente francés advirtió contra escoger el 'candidato menos bueno'. La relación entre Macron y Merkel es 'muy mala' y 'la incomprensión es total', dijeron a la AFP varias fuentes europeas.

- ¿Primera presidenta de la Comisión? -

Dos días después de las elecciones a la Eurocámara, los mandatarios europeos se reunirán de nuevo el 28 de mayo en Bruselas. Cada familia política habrá contado sus fuerzas y las negociaciones podrán comenzar.

La presidencia de la Comisión, que actualmente asume el luxemburgués Jean-Claude Juncker, es el cargo más codiciado. Los mandatarios deberán también decidir quién sucederá al polaco Donald Tusk, al frente del Consejo Europeo.

También están en juego las presidencias del Banco Central Europeo (BCE) y de la Eurocámara, así como la dirección de la diplomacia europea, que ejercen actualmente los italianos Mario Draghi, Antonio Tajani y Federica Mogherini, respectivamente.

El PPE, que se conjurará horas antes de la cumbre, defenderá la candidatura de Weber a la Comisión, pero, para ello, necesitará el apoyo de una mayoría de mandatarios del Consejo, donde sólo cuenta 9 de los 28 asientos.

Tusk será el encargado de organizar la negociación para lograr un acuerdo sobre el conjunto de los nombramientos de cara a la cumbre del 20 y 21 de junio. La designación de quién sucederá a Juncker condicionará el resto de nombramientos.

'En ninguna parte está escrito que el candidato del primer grupo político sea automáticamente el designado', según el portavoz de la Eurocámara, Jaume Duch, quien defiende como condiciones haber sido 'Spitzenkandidat' y lograr una mayoría.

Pero al menos una mujer debe designarse entre los altos cargos, entre otros equilibrios geográficos y políticos, recordó recientemente el jefe del Consejo Europeo, lo que abre la puerta de la Comisión a la ex ministra de Economía danesa.

Margrethe Vestager, a la que Donald Trump apodó 'la señora de los impuestos' de la UE, es la candidata más conocida. La comisaria europea de Competencia forma parte del 'dream team' de cabezas de lista nombrado por los liberales.

'Ya es hora de tener una mujer al frente de la Comisión Europea', declaró en una entrevista con la AFP Vestager, cuyo único problema es que Dinamarca no tiene el euro como moneda ni participa en todas las políticas europeas.

Pero Angela Merkel la admira y Emmanuel Macron tendría complicado dejar caer la candidata de los liberales, familia política que está llamada a ser sus principales aliados en el Consejo Europeo y en la próxima Eurocámara.

Si los mandatarios no la designan, deberán buscar otra mujer para al menos un alto cargo. El nombre de la francesa Christine Lagarde (Fondo Monetario Internacional) o de la búlgara Kristalina Georgieva (Banco Mundial) suenan en Bruselas.

'Pregunten su opinión a 10 personas y tendrán 10 respuestas', ironizó un funcionario europeo. La propia Merkel, cuyo nombre circulaba para presidir el Consejo, excluyó el jueves cualquier 'nuevo mandato político', incluso en el seno de la UE.