Regulador aéreo de EEUU defiende manejo de crisis de Boeing 737 MAX

Washington (AFP) -

El jefe de la agencia estadounidense de la aviación defendió este miércoles la certificación del Boeing 737 MAX, luego de reportes de que pilotos lanzaron tempranas dudas sobre la aeronave y cuestionamientos sobre la independencia de los reguladores para controlar a la aeronáutica.

En una segunda comparecencia ante el Congreso en menos de dos meses, Dan Elwell, el responsable interino de la Agencia Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA), fue interrogado sobre la certificación de un modelo cuyo uso se ha suspendido en todo el mundo después de dos accidentes que dejaron 346 muertos.

En la víspera, medios estadounidenses revelaron que pilotos de American Airlines habían presionado a fines de noviembre a los responsables de Boeing a tomar todas las medidas necesarias, incluyendo la suspensión de vuelos, para garantizar que el 737 MAX era seguro después del accidente de un aparato de ese tipo de Lion Air que dejó 189 muertos el 29 de octubre.

Otro reporte señaló que la FAA no evaluó de manera independiente la seguridad de un sistema del Boeing 737 MAX que estuvo implicado en los dos accidentes mortales, y que delegó decisiones claves en la empresa.

La FAA supervisa los cambios al Boeing 737 MAX, mientras ambas enfrentan investigaciones por la justicia estadounidense, ante señalamientos de que la agencia reguladora ha sido demasiado complaciente con la fabricante aeronáutica.

'Disponemos de un sistema robusto de control y de protección contra los conflictos de interés o las presiones injustificadas', afirmó Elwell. 'Es un buen sistema (...) pero puede ser mejorado'.

El responsable apuntó que el hecho de que ha habido solo un muerto en accidentes aéreos en Estados Unidos en la última década era prueba de un historial de seguridad 'que en muchas formas es notable'.

'Cuando certifiquen (el nuevo 737 MAX modificado), seré uno de los primeros en comprar el boleto de avión para embarcarme porque confío en nuestra aviación, confío en ustedes y confío en Boeing', dijo a Elwell el congresista republicano Paul Mitchell.

Pero el jefe de la FAA enfrentó preguntas difíciles, incluyendo una sobre la decisión de la agencia de dejar en tierra el 737 MAX solo después de que prácticamente todas las autoridades aeronáuticas del mundo ya habían sacado al aparato de servicio.

Elwell dijo que el ente estadounidense actuó solo después de que los 'datos' mostraran una conexión entre el accidente de octubre de Lion Air y el de Ethiopian Airlines en marzo.

'Parece que el sentido común debió imponerse', dijo el legislador Steve Cohen, un demócrata. 'Los datos están bien pero esto es algo que está frente a sus ojos'

- La información 'languideció' -

Los congresistas también inquirieron sobre los reportes de que Boeing supo que un sensor vinculado a un sistema de estabilización del avión no funcionaba correctamente durante más de un año antes de notificar a la agencia.

En ambos accidentes, ese sistema, llamado Maneuvering Characteristics Augmentation System (MCAS), viraba el avión bruscamente hacia abajo basado en una lectura errada del sensor, impidiendo a los pilotos tomar control de la nave tras el despegue, según los resultados preliminares de las investigaciones.

La información 'languideció' en Boeing, reconoció Elwell, añadiendo que la agencia arreglaría ese asunto.

The New York Times y The Dallas Morning News reseñaron la reunión de noviembre en la que los pilotos presionaron a Boeing a tomar medidas más fuertes para garantizar la seguridad del MCAS y reclamaron que los manuales de entrenamiento no contenían información sobre el sistema.

Elwell dijo que supo primero sobre esa reunión en las noticias y pareció evasivo ante una pregunta sobre si Boeing debió notificar a la FAA de las preocupaciones de los pilotos, afirmando: 'Cada vez que un fabricante se entera de un asunto de seguridad importante, debe darse a conocer a la FAA'.

Las principales aerolíneas de Estados Unidos han dicho que esperan retomar los vuelos en el 737 MAX en agosto pero ello depende de la aprobación de la actualización del MCAS por la FAA, que congregará el 23 de mayo en Texas a las autoridades de la aviación alrededor del mundo para discutir su proceso de evaluación de la aeronave.

Elwell indicó que los cambios de Boeing son esperados 'la semana próxima o los días siguientes'. La FAA realizará luego pruebas y evaluaciones profundas para determinar el grado de formación necesaria de los pilotos antes de autorizar al 737 MAX a volar de nuevo.