Los insurgentes separatistas ponen en jaque los intereses chinos en Pakistán

Islamabad (AFP) -

Los intereses chinos en Pakistán, en el marco del llamado Corredor Económico China Pakistán (CPEC), se han convertido en un objetivo de los grupos separatistas locales, que desafían abiertamente a los gobiernos de Pekín e Islamabad.

Hombres armados del llamado Ejército de Liberación de Baluchistán (BLA) atacaron el sábado pasado un lugar muy simbólico, un hotel de lujo en Gwadar, una ciudad portuaria del suroeste del país, estratégica para el proyecto chino.

Cinco personas murieron durante el ataque, que duró toda la noche.

El CPEC, que forma parte el megaproyecto de infraestructuras chino de Nuevas Rutas de la Seda, tiene el objetivo de conectar la provincia china de Xinjiang con Gwadar y el mar de Arabia.

El programa prevé la construcción de costosas infraestructuras como autopistas, centrales eléctricas u hospitales.

Para Pakistán, que sueña con convertir el pequeño pueblo pesquero de Gwadar en el 'próximo Dubái', este proyecto representa un enorme desafío, sobre todo en seguridad, a causa de los grupos armados presentes en varias provincias de la zona, en particular en Baluchistán.

Esta provincia desértica, que tiene frontera con Afganistán y con Irán, es la más grande y la más pobre de Pakistán a pesar de poseer hidrocarburos y minerales.

También es la provincia más inestable a causa de la insurrección separatista y de la violencia islamista, que dejó centenares de muertos en los últimos años.

En un mensaje de reivindicación, el BLA declaró que su objetivo eran los empresarios chinos y paquistaníes que estaban en el hotel.

El grupo pidió además a China que 'cese sus proyectos de explotación en Baluchistán y no apoye el genocidio del pueblo baluchi en Pakistán o en caso contrario responderemos con nuevos ataques'.

El año pasado el grupo ya reivindicó un atentado suicida contra el consulado chino en Karachi.

Según Michael Kugelman, un analista del Wilson Center de Washington, los ataques del BLA contra intereses chinos no son nuevos pero sí lo es que los objetivos sean ahora visibles y bajo vigilancia.

'Hay muchas probabilidades de que el ataque del Pearl Continental haya asustado' a China, asegura.

Según Kugelman, 'el CPEC representa todo los que desprecian los insurgentes, grandes infraestructuras y proyectos de desarrollo auspiciados por el estado paquistaní'.

- Autonomía -

La población de Baluchistán, que se siente menospreciada por el gobierno paquistaní, pide desde hace años una mejor repartición de la riqueza y más autonomía.

El ejército paquistaní lleva años reprimiendo los grupos separatistas y ha sido acusado de violaciones de los derechos humanos.

Pero la llegada de los chinos parece haber dado nueva fuerza a los insurgentes, según los expertos, una tensión que se manifiesta por el recurso del BLA a atentados suicidas, un fenómeno relativamente nuevo.

Una táctica 'impensable' hasta ahora, según Jan Mohammed Buledi, un político nacionalista baluchi.

'Cuando los locales resisten, les secuestran, les torturan y sus cuerpos aparecen mutilados', apunta, asegurando que el estado no deja otra opción a los jóvenes baluchis que 'hacerse estallar'.

Según Jan Mohammed Buledi, existe un verdadero odio contra los chinos aunque su principal enemigo es el gobierno de Pakistán.

'Reprochan al Estado su continuo comportamiento depredador en Baluchistán y la política de tierra quemada que lleva a cabo el ejército', indica.

China apoya por su parte públicamente la política de Islamabad aunque según un líder baluchi en Estados Unidos, el gobierno de Pekín se habría puesto en contacto con los nacionalistas baluchis en el exilio.

'Por lo que yo sé, siguen en contacto con más de media docena de responsables nacionalistas en Estados Unidos, Reino Unido y otros países europeos', afirmó a la AFP.