Negociaciones sobre la transición en Sudán entran en su etapa final

Jartum (AFP) -

El poder militar de Sudán y los representantes del movimiento de protesta inician en la noche del miércoles la última etapa de negociaciones para crear un Consejo Soberano encargado de un período de transición política de tres años antes del traspaso del poder a los civiles.

El lunes y el martes, las partes avanzaron en las modalidades de la transición y las instituciones encargadas de preparar el traspaso de poder a los civiles, principal reivindicación de los manifestantes que desde el 6 de abril acampan delante del cuartel general de las Fuerzas Armadas en Jartum.

'Llegamos a un acuerdo para un periodo de transición de tres años', declaró el general Yasser Atta, miembro del Consejo Militar que tomó el poder tras el derrocamiento de Omar Al Bashir, el 11 de abril, tras una oleada de protestas que empezó en diciembre a raíz de un fuerte incremento del precio del pan.

Madani Abbas Madani, un representante de la Alianza por la Libertad y el Cambio (ALC), punta de lanza del movimiento de protesta, confirmó el acuerdo.

Hasta ahora, los manifestantes exigían un período de transición de cuatro años, mientras que el ejército quería reducirlo a dos.

Según el general Atta, los seis primeros meses del período de transición se dedicarán a cerrar acuerdos de paz con los movimientos rebeldes del oeste y del sur de Sudán.

En cuanto a la futura asamblea legislativa, estará formada por 300 miembros, hasta un 67% de los cuales, representantes de los manifestantes, agrupados en la Alianza por la Libertad y el Cambio (ALC), punta de lanza del movimiento de protesta.

El resto de la asamblea estará formada por las fuerzas políticas no afiliadas a la ALC.

La coalición reclama que el poder se transfiera a una autoridad civil y se apoya en el respaldo de los manifestantes que acampan frente al cuartel general del ejército en Jartum desde el 6 de abril.

- ¿Qué Consejo Soberano? -

El general no mencionó ningún acuerdo sobre la composición del Consejo Soberano, que será la alta autoridad del período de transición que tendrá que traspasar el poder a los civiles.

Pero Atta prometió 'un acuerdo total en menos de 24 horas'.

Las discusiones entre el Consejo Militar y la ALC habían empezado el lunes. El primer día, se produjo un rápido entendimiento sobre la estructura de las instituciones de transición, que incluirían un Consejo Soberano, un gabinete y una asamblea legislativa.

Pero unos actos violentos que dejaron seis muertos -cinco civiles y un militar- y numerosos heridos, según fuentes médicas y militares, debilitaron las negociaciones.

Madani Abbas Madani precisó que ambas partes decidieron formar una comisión de investigación sobre la violencia del lunes por la noche.

Bakr Faizal, otro líder opositor, pidió la creación de una comisión investigadora para 'identificar y castigar a los responsables de esta violencia'.

- El antiguo régimen, en el punto de mira -

Por su parte, el Consejo endilgó la violencia a 'elementos' que intentan hacer fracasar el proceso político.

Pero la ALC acusó al ejército. 'Atribuimos toda la responsabilidad de lo que ocurrió (el lunes) al Consejo Militar, porque está a cargo de la protección de los manifestantes', declaró un líder del movimiento de protesta, Mohamed Naji al Asam, en una conferencia de prensa.

Sin embargo, esto no impidió que el martes por la tarde se reanudaran los diálogos.

Este martes, la calma reinaba en la capital, constataron periodistas de la AFP.

No obstante, en la cercana ciudad de Omdurman, docenas de manifestantes bloquearon vías de tránsito y quemaron neumáticos.

En el lugar de la sentada, frente al Cuartel General del ejército en Jartum, los manifestantes apuntaron con el dedo hacia los defensores del régimen del destituido Omar Al Bashir. Algunos acusaron a la controvertida unidad de la Fuerza de Apoyo Rápido.

Esta unidad, compuesta por milicianos a los que grupos de defensa de derechos humanos acusan de haber perpetrado abusos en Darfur, forma parte del ejército sudanés.

La Fuerza de Apoyo Rápido opera bajo el mando del general Mohamad Hamdan Daglo, que también es jefe adjunto del Consejo Militar de transición.

Los sangrientos incidentes de la noche del lunes se produjeron en un contexto tenso: el domingo por la noche, unos manifestantes bloquearon una gran vía de Jartum, la calle del Nilo, acusando a los militares de haber cerrado un puente que conduce al lugar de su sentada permanente.