Renunció el gobierno de Malí un mes después de una gran matanza

Bamako (AFP) -

El primer ministro de Mali renunció con todo su gobierno el jueves en respuesta a las críticas por su manejo del aumento de la violencia en el centro del país, escenario el mes pasado de una matanza que dejó 160 muertos.

En una nota oficial, el presidente Ibrahim Boubacar Keita anunció que aceptó la dimisión de Soumeylou Boubeye Maiga y adelantó que nombrará 'en breve' a un nuevo primer ministro, luego de una ronda de consultas con las fuerzas del gobierno y de la oposición.

'Se nombrará un primer ministro en breve y se formará un nuevo gobierno después de las consultas con todas las fuerzas políticas' tanto del gobierno como de la oposición, afirmó Keita en el comunicado.

Maiga se había tornado el centro de duras críticas al gobierno en semanas recientes, e influyentes dirigentes musulmanes exigían que abandonara el cargo.

En una tentativa por hallar una salida a la crisis, el propio presidente Keita se había reunido con representantes religiosos y de varios partidos de la oposición.

En un discurso televisado a la nación el martes, Keita aseguró haber 'escuchado toda la cólera, todas las señales' de la población y anunció el inicio de un proceso de 'concertación nacional' del 23 al 28 de abril.

Esa gran concertación nacional incluiría una revisión de la Constitución, que posteriormente sería sometida a un referendo.

- Zonas fuera de control -

El gobierno está bajo una creciente presión por su respuesta, considerada insatisfactoria por parte de la población, a la violencia en la región de Mopti y especialmente a una masacre el 23 de marzo en la que 160 personas murieron en la aldea de Ogossagou, cerca de la frontera con Burkina Faso.

Se culpó de la matanza a los miembros del grupo étnico dogon, una comunidad de cazadores y agricultores con una larga historia de tensiones con el pueblo nómada fulani por el acceso a la tierra.

Un periodista de la AFP explicó que muchas casas de la aldea fueron incendiadas y había cadáveres por el suelo.

Los fulani habían sido acusados de apoyar a un predicador yihadista, Amadou Koufa, quien se hizo famoso en el centro de Malí hace cuatro años.

Los dogon se dotaron de grupos de autodefensa con el papel declarado de brindar protección contra los insurgentes.

Pero la milicia, llamada Dan Nan Ambassagou, usó sus poderes para atacar a los fulani, y se ordenó su disolución tras la masacre de la aldea.

Decenas de miles de personas salieron a las calles de Bamako el 5 de abril para protestar contra el aumento de la violencia, acusando al gobierno de no hacer lo suficiente.

La protesta fue convocada por líderes religiosos musulmanes, organizaciones que representan a la comunidad fulani, partidos de oposición y grupos de la sociedad civil.

Malí pugna por restablecer la estabilidad desde que los extremistas islamistas vinculados a Al Qaida tomaron el control del vasto desierto del norte del país a principios de 2012.

Si bien fueron expulsados en gran parte en una operación militar liderada por Francia que comenzó en enero de 2013, quedan todavía grandes áreas fuera de control, a pesar de un acuerdo de paz de 2015 con algunos grupos armados que intentaron eliminar definitivamente la amenaza islamista.