El parlamento egipcio vota para mantener a Sisi en el poder

El Cairo (AFP) -

El parlamento egipcio, que respalda ampliamente al presidente Abdel Fatah al Sisi, debe votar el martes una reforma de la Constitución que permitirá al mandatario mantenerse en el poder hasta 2030.

Varias enmiendas a la Constitución de 2014 fueron propuestas en febrero por un bloque parlamentario que apoya activamente al mandatario. Estas modificaciones tuvieron cambios esta semana luego de varios debates.

Entre ellos, el nuevo artículo 140 de la Constitución permite extender el segundo mandato actual de Sisi de cuatro a seis años. En vez de terminar su mandato en 2022 lo hará en 2024.

El mandatario podría además presentarse en 2024 para un tercer mandato de seis años, cuando la Constitución de 2014 limitaba las presidencias a dos mandatos como máximo.

Sisi fue elegido por primera vez en 2014, un año después de haber liderado con los militares el derrocamiento, en medio de una revuelta popular, del presidente islamista Mohamed Mursi, de quien era ministro de Defensa.

Su reelección en 2018 con más del 97% sucedió en unos comicios marcados por la presencia de un sólo rival, utilizado únicamente para legitimar la elección, y por una serie de arrestos de opositores.

Abdel Fatah al Sisi, de 64 años, garante para Occidente de la estabilidad y de la lucha contra el terrorismo, es acusado por las organizaciones no gubernamentales de violación de los derechos humanos: tortura, desapariciones forzadas, récord de ejecuciones, encarcelamiento de opositores, control de la prensa.

Pero los partidarios del mandatario en el Parlamento mantienen que la revisión constitucional es indispensable para la estabilidad política y económica del país.

'La Constitución de 2014 fue redactada en circunstancias difíciles, excepcionales', explicó a AFP Mohamed Abu Hamed, un diputado ardiente promotor de la reforma.

Según Hamed, Sisi 'tomó importantes medidas políticas, económica y de seguridad y debe continuar sus reformas'.

Con menos de unos veinte diputados, la pequeña alianza de oposición, el bloque '25-30', pidió a los egipcios rechazar esta reforma.

Los egipcios deben pronunciarse sobre la reforma en un referendo si las enmiendas se aprueban con la mayoría de los dos tercios de la cámara, compuesta por 596 diputados.

- Estados Unidos, silencioso -

De momento no hay fecha para esta consulta popular, pero en las calles de El Cairo ya hay afiches convocando a votar.

Este voto del Parlamento egipcio interviene a contracorriente del clima regional en este comienzo de año.

En la vecina Sudán, Omar al Bashir, en el poder desde hace tres décadas, fue derrocado el 11 de abril luego de una masiva protesta popular. En Argelia, el rechazo a un 5º mandato de Abdelaziz Buteflika, provocó manifestaciones inéditas y la dimisión del presidente el 2 de abril.

'Tras la caída de Buteflika en Argelia y Bashir en Sudán (...) ¿no aprendimos la lección?', ironizó en Twitter Haitham El-Hariri, joven diputado miembro de la oposición.

Pero esta oposición a la revisión constitucional se limita casi exclusivamente a las redes sociales. La aplastante mayoría de la prensa, en particular la televisión, difunde el discurso de apoyo al presidente Sisi.

Según Human Rights Watch (HRW), el 'proyecto de reforma constitucional (...) da a los militares poderes particularmente abusivos e institucionaliza aún más el autoritarismo'.

Amnistía International llamó a los aliados de El Cairo, en particular Estados Unidos, a no permanecer 'callados' frente al proyecto de reforma.

'Si se adoptan, las enmiendas agravarían la crisis devastadora de los derechos humanos' en Egipto, declaró la ONG.

La reforma incrementará el control del poder judicial por el Ejecutivo e institucionalizará el papel político de los militares, pilar del régimen.