Un sirio se declara inocente de un asesinato en Alemania exaltado por la extrema derecha

Dresde (Alemania) (AFP) -

Un joven sirio acusado de un homicidio en agosto en Chemnitz, donde el crimen desató violentos disturbios racistas hasta entonces inéditos en Alemania, se declaró inocente el lunes en un clima de tensión.

El inicio del juicio coincidió con los funerales de un militante neonazi de esta ciudad alemana, Thomas Haller, cofundador de un grupo llamado 'HooNaRa' (Hooligans-Nazis-Racistas), al que asistieron centenares de fanáticos ultras del club de fútbol de Chemnitz.

Durante el cortejo vistieron de negro pero sin portar símbolos de la extrema derecha radical que reivindican y fueron seguidos por una estrecha vigilancia policial, constataron periodistas de la AFP.

Por temor a nuevos disturbios, el juicio empezó en otra ciudad de Sajonia, en Dresde, en una sala especial del Palacio de Justicia bajo altas medidas de seguridad, donde compareció el lunes en la mañana el sirio Alaa Sheiji, de 23 años.

La fiscalía acusa al joven, que trabajaba como peluquero en esa ciudad, de asesinato e intento de asesinato.

Asistido por un traductor, el acusado, que llegó a Alemania en 2015 como cientos de miles de otros refugiados, no intentó esconderse de los fotógrafos al comenzar la audiencia en una sala donde una placa de vidrio lo separaba del público.

- Falta de pruebas -

Los abogados del sirio, que defendieron la inocencia de su cliente, pidieron precisiones sobre los cinco miembros del jurado para asegurarse que no son hostiles a los migrantes, ni simpatizando de la extrema derecha.

Los movimientos extremistas están bien implantados en Sajonia, un estado regional de la ex Alemania del Este que celebrará unas elecciones en septiembre con alta probabilidad de arrojar buenos resultados para la extrema derecha.

En este mismo tribunal de Dresde fueron condenados los neonazis del grupo 'Freital' que atacaron hogares de refugiados en 2015, en plena ola migratoria. Más de un millón de solicitantes de asilo llegaron a Alemania ese año y el siguiente.

Las autoridades temen nuevos disturbios de grupos radicales.

En Chemnitz tienen previsto reunirse varios centenares de hinchas del club local de fútbol (de 4ª división) implicados en los disturbios de agosto para participar en las exequias de un miembro este lunes hacia el mediodía.

Según el acta de acusación, luego de una 'disputa cuyo origen no se conoce', el acusado y un iraquí de 22 años, Farhad R. A., que sigue en fuga y es considerado como el principal autor de los hechos, apuñalaron cuatro veces en el pecho y una vez en el brazo el 26 de agosto a Daniel H., de 35 años. La víctima murió en el lugar.

Los acusados también habrían herido en la espalda a Dimitri M., un amigo del fallecido.

La fiscalía dice haber recabado un centenar de testimonios. Pero las pruebas contra el sirio serían pocas, según varios medios alemanes: la acusación tendría sólo un testimonio que lo incrimina y no tendría ningún rastro de ADN.

El móvil del crimen sigue siendo confuso, tanto la defensa como la acusación descartan motivos políticos o racistas.

- Cantos neonazis -

El crimen fue rápidamente utilizado por grupos de extrema derecha para azuzar la xenofobia y movilizar en la calle.

Los hinchas de Chemnitz organizaron protestas horas después del asesinato en las que se registraron disturbios y se insultó y persiguió a extranjeros.

Luego, el partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD), que ingresó de manera estruendosa en el Bundestag en las elecciones de 2017, organizó manifestaciones en las que algunos de los que participaron saludaban a la usanza nazi.

Esas imágenes sorprendieron a la opinión pública alemana, y dieron la vuelta al mundo. La canciller Angela Merkel denunció entonces la 'caza de extranjeros' y el 'odio en la calle'.

Otros intentaron contrarrestar la imagen de Chemnitz organizando conciertos contra el racismo.

Pero a principios de marzo los hinchas mostraron 'de quién es la ciudad', según el diario Süddeutsche Zeitung, cuando cantaron eslóganes neonazis en el estadio de fútbol de Chemnitz.

El juicio se llevará a cabo hasta el 29 de octubre.