El Parlamento británico, ante un posible tercer voto del acuerdo de Brexit

Londres (AFP) -

El Parlamento ya lo rechazó dos veces por aplastantes mayorías, pero la primera ministra británica quiere volver a la carga con su controvertido acuerdo de Brexit. Y este jueves pone a los parlamentarios ante la disyuntiva de una tercera votación.

En un nuevo giro inesperado en el drama político que tiene al Parlamento británico sumido en el caos desde hace meses, Theresa May anunció la víspera que sometía a los diputados una moción en que propone organizar, antes del 20 de marzo, una tercera votación sobre el controvertido acuerdo de divorcio que negoció con Bruselas.

El 21 de marzo empieza en Bruselas una cumbre europea que líderes como el presidente francés Emmanuel Macron querían dedicar a la tan esperada reforma institucional, pero que volverá a estar dominada por Brexit.

May explicó que, si su acuerdo es aprobado antes de esa día, pedirá a los líderes europeos un corto aplazamiento, hasta el 30 de junio, de la fecha de salida de la Unión Europa, inicialmente prevista para dentro de dos semanas: el 29 de marzo.

De lo contrario, la prórroga debería ser mucho mayor e implicaría que el país tenga que organizar elecciones europeas en mayo, afirmó, en un evidente intento de poner entre la espada y la pared a los euroescépticos deseosos de abandonar el bloque pero reacios a hacerlo en las condiciones que May defiende.

Será el tercer día consecutivo de votos cruciales en el Parlamento británico, que el martes se expresó ampliamente en contra del Tratado de Retirada negociado por el gobierno con la UE y el miércoles descartó un Brexit sin acuerdo 'bajo ninguna circunstancia'.

- 'Las razones y la duración' -

May ya había advertido a los diputados a principios de semana que 'votar contra un Brexit sin acuerdo y a favor de una prórroga no resuelve los problemas a los que nos enfrentamos'.

'La UE querrá saber qué uso queremos dar a esta ampliación', subrayó.

'Esta Cámara tendrá que responder a esa pregunta. ¿Desea revocar el Artículo 50?', que activa el proceso de retirada de un país miembro del bloque, '¿desea organizar un segundo referéndum?, ¿o quiere salir con un acuerdo, pero no con este acuerdo?', planteó.

Pese a todo, un Brexit sin acuerdo sigue siendo la opción 'por defecto', es decir que si llegada la fecha fatídica no se ha aprobado una solución alternativa, Reino Unido puede verse involuntariamente abocado a una salida abrupta de la UE.

Ante esta perspectiva, parece probable que los parlamentarios estén a favor de pedir a Bruselas un plazo adicional para intentar enderezar la situación, casi tres años después del referéndum de junio de 2016 en que 52% de británicos votó a favor del Brexit.

Aunque está menos claro si estarán dispuestos a votar una tercera vez sobre un texto que rechazaron en dos ocasiones en los últimos dos meses: la primera por 432 votos contra 202, la segunda por 391 contra 242.

En cualquier caso, un aplazamiento tiene que ser aprobado unánimemente por los líderes de los otros 27 países del bloque y estos ya advirtieron de que solo lo considerarían si tiene un propósito claro.

'¿Prolongar esta negociación para qué? La negociación del Artículo 50 terminó', dijo este miércoles el negociador jefe europeo Michel Barnier, ante la Eurocámara en Estrasburgo.

En opinión del muy influyente Barnier, Londres debe decir qué tipo de relación futura quiere con la UE, 'cuál es su línea clara (...) incluso antes de tomar una decisión sobre una eventual extensión'.

'Si Reino Unido presenta una solicitud motivada de prórroga, los 27 estarán dispuestos a examinarla', había dicho un día antes una portavoz de la Comisión Europea en Bruselas, precisando que el resto de países del bloque tendrán en cuenta 'las razones y la duración de una posible prórroga' antes de pronunciarse.