Enviado de EEUU a Afganistán espera acuerdo de paz con talibanes antes de julio

Washington (AFP) -

Estados Unidos espera que un acuerdo de paz en Afganistán con inclusión de los talibanes pueda concretarse 'antes de las elecciones' en ese país, programadas para julio, dijo el viernes el enviado estadounidense Zalmay Jalilzad.

Tras retornar a Washington al cabo de una larga gira pautada por seis días consecutivos de reuniones con los combatientes afganos en Catar, Jalilzad precisó su estrategia al hablar ante el grupo de reflexión United States Institute of Peace.

'Lo mejor para Afganistán sería que pudiéramos encontrar un acuerdo de paz antes de las elecciones, que están programadas para julio', afirmó.

El negociador estadounidense, en diálogo directo con los grupos talibanes de Afganistán, aclaró sin embargo que todavía hay 'mucho trabajo' para llegar a un acuerdo.

Washington y los talibanes llevan a cabo conversaciones directas desde mitad de año en un intento por poner fin al conflicto más largo en la historia estadounidense.

'Entre hoy y julio, hay suficiente tiempo' para alcanzar el acuerdo, expresó el funcionario al regresar de Kabul y Catar.

También aclaró que no busca 'un acuerdo de retirada' de las tropas estadounidenses 'sino un acuerdo de paz'.

'Un acuerdo de paz puede permitir el retiro', dijo.

Después de 17 años de combates, miles de muertes civiles y militares y más de un billón de dólares gastados, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cree que 'es hora' de poner fin a la guerra en Afganistán.

'Ha llegado el momento de al menos intentar lograr la paz', dijo en su discurso sobre el Estado de la Unión ante el Congreso el martes por la noche.

Quienes piensen que Estados Unidos se retirará de Afganistán 'pase lo que pase, entendieron mal la posición del presidente', señaló Jalilzad.

- Retiro 'condicional' -

El jueves, el enviado ya había desmentido en Twitter la existencia de un calendario de partida de las tropas estadounidenses, pero no excluyó por completo una posible reducción de los efectivos antes de llegar a un acuerdo de paz definitivo.

'Nuestro retiro se hará en función de ciertas condiciones', entre ellas que 'no haya terroristas que amenacen a Estados Unidos desde Afganistán', señaló, y agregó que esa era una 'línea roja'.

Ambos puntos ya fueron objeto de un 'acuerdo de principio' con los talibanes, dijo. Los insurgentes se comprometieron a que 'ningún grupo terrorista' pueda 'utilizar Afganistán' como base, mientras Washington aceptó 'un marco para un posible retiro estadounidense incluido en un plan global'.

Pero 'las palabras no son suficientes cuando se trata de seguridad nacional de los estadounidenses', apuntó, y subrayó que el compromiso de los talibanes debe ser controlado por un 'mecanismo de implementación'.

La próxima etapa, destacó Jalilzad, debe consistir en la inclusión de los talibanes en un 'diálogo interafgano' con el gobierno de Kabul, algo que hasta ahora los insurgentes han rechazado al considerar al Ejecutivo como una 'marioneta' de Washington.

'No será fácil', pero Estados Unidos no puede asumir decisiones que 'deben tomar' los afganos, estimó, y observó que un foro ampliado a otros actores de la sociedad del país asiático podría permitir eludir la hostilidad de los talibanes a un diálogo con el gobierno.

Ese diálogo debería, a continuación, desatar nudos como la posibilidad de un cese al fuego permanente, decisiones sobre el reparto del poder, las instituciones y el lugar del islam, luego que los talibanes reclamaran recientemente la adopción de una nueva 'Constitución islámica'.

Las negociaciones proseguirán, de acuerdo a los talibanes, el 25 de febrero.