Un atentado y el caos del Brexit reavivan los recuerdos del conflicto norirlandés

Derry (Reino Unido) (AFP) -

Desde la reciente explosión de un coche bomba en la ciudad norirlandesa de Derry, también llamada Londonderry, los habitantes temen una nueva ola de violencia por parte de grupos paramilitares, atizada por las tensiones del Brexit.

'Este tema del Brexit y del retorno de la frontera, si ocurre, dará a los militantes una buena excusa que actualmente no tienen', dice un vecino de la ciudad, Eamon Melaugh, de 86 años. 'Esto les dará munición, y no quiero hacer ningún juego de palabras, para lanzar una nueva campaña', lamenta.

Este anciano vive en una residencia frente al tribunal de Londonderry donde el sábado estalló un coche bomba sin causar víctimas. Oyó la explosión y tuvo miedo por su hijo, que acababa de salir.

La policía, avisada por adelantado, había evacuado la zona, muy frecuentada el sábado por la noche, cuando el artefacto hizo explosión.

Pero la siguiente noche fue caótica, hubo tres falsas alertas de coche bomba. La policía hizo estallar uno de los vehículos y detuvo a cinco hombres, uno de los cuales quedó después en libertad.

El martes, se podían ver las huellas de la explosión en las calles en torno al tribunal. La policía sospecha del grupo disidente republicano 'Nuevo IRA'.

'Los políticos de Inglaterra, sobre todo los conservadores, deberían entender que esto es una advertencia, pero están tan liados con el Brexit que no tienen tiempo' de pensar en eso, lamenta Melaugh.

- 'Malos tiempos' -

'La gente está muy frustrada y tiene miedo de que vuelvan lo que llamamos 'los malos tiempos'', agrega este militante republicano, que quiere una Irlanda unificada mediante medios pacíficos.

Fue uno de los organizadores de la marcha por los derechos cívicos del 5 de octubre de 1968 que marcó el inicio del violento conflicto entre las comunidades católica y protestante, respectivamente contrarias y partidarias de la unión con Gran Bretaña.

Durante las 30 décadas de sangriento conflicto que dejaron unos 3.500 muertos, Londonderry fue escenario de algunas de las peores masacres. Particularmente el 'Bloody Sunday' del 30 de enero de 1972, cuando los soldados británicos abrieron fuego contra los participantes en una marcha pacífica, matando a 14 personas.

El estatus de Irlanda del Norte y su libre tránsito con la vecina República de Irlanda están ahora en el corazón de la agenda del Brexit. Y los expertos en seguridad temen que los grupos paramilitares hostiles al Acuerdo de Paz del Viernes Santo, que puso fin al conflicto en 1998, vuelvan a la actividad.

'La gente está preocupada, está claro, tienen miedo de que todo vuelva a empezar, no queremos eso', se exclama Finnula McMonagle, de 54 años, que tiene una peluquería cerca del tribunal.

En su opinión, no cabe duda de que las turbulencias del Brexit dieron alas a los paramilitares. 'Intentan mostrar que siguen ahí y que no aceptarán acuerdos que no quieren', dice.

- Una ciudad endurecida -

Las fuerzas del orden intentan calmar los temores: 'No creemos que esto esté relacionado con el Brexit', afirma el comisario Gordon McCalmont de la policía norirlandesa. 'Desde hace uno o dos años, la amenaza ha sido muy real para nosotros', agrega.

Su comisaría está fortificada. Es una visión inhabitual en el Reino Unido, y un recuerdo de que Londonderry es una ciudad endurecida por el conflicto.

Pero no quiere que vuelva.

'No queremos regresar al pasado, no podría soportarlo', dice Anne McWilliams, una jubilada que pasea por la ciudad donde siempre ha vivido. 'No querría que los jóvenes tuviesen que soportar lo que hemos pasado nosotros', agrega.

La policía armada sigue patrullando las calles en sus todoterrenos blindados y se establecieron controles a raíz del atentado del sábado.

'Para lo que son las bombas, esta era bastante pequeña', dice con malicia Melaugh, recorriendo con un paso indolente la calle ennegrecida por la explosión.