Víctimas de la represión en Zimbabue cuentan las golpizas de la policía

Harare (AFP) -

'Golpearon a mi mujer. Y cuando vieron que tenía al bebe en los brazos, dejaron de hacerlo y la obligaron a mirarme mientras me golpeaban', cuenta Brighton, el rostro hinchado de hematomas, en un hospital de la capital zimbabuense.

La sala de espera del nosocomio está repleta de víctimas de la violencia policial.

Los últimos días, las Fuerzas Armadas y la policía reprimieron sin cuidado la revuelta social que agita al país desde el alza de los precios del combustible. Amenazas, arrestos arbitrarios, golpizas. Los testimonios se suman. Como en el peor periodo del régimen de Robert Mugabe, en el poder entre 1980 y 2017.

En su pueblo de los alrededores de la capital, Brighton, de 35 años, pensaba que estaba a salvo del caos que se apoderó de las principales ciudades el lunes, primer día de huelga general lanzada por la Confederación de Sindicatos de Zimbabue (ZCTU).

Pero cuando la policía llegó a su domicilio el jueves en medio de la noche entendió que no escaparía.

'Eran las dos de la mañana. Dormía cuando golpearon la puerta preguntando si había hombres en la casa', cuenta el empleado de una empresa metalúrgica.

'Era el único'. 'Ningún otro de los inquilinos estaba en la casa. Cuando salí me dijeron que me iban a golpear 'por todos los ausentes'. Me pidieron que me agachara y empezaron a golpear'.

Durante varios minutos recibió golpes de pie y de matraca, hasta que los policías se fueron a repetir lo mismo en otra puerta.

- 'Matracas y bastones' -

'Rompieron la ventana del cuarto en donde dormían mis hijos (...). Dijeron que si no abría tirarían gases lacrimógenos. No tenía otra opción entonces abrí', cuenta Rogers, otro habitante del lugar.

'Había tres militares y un policía. Me golpearon con matracas y bastones, mientras que uno me rociaba con agua todo el cuerpo'.

Rogers, camionero de 40 años, fue al hospital para que lo ausculte un médico.

La cantidad de víctimas por las redadas de la policía es difícil determinar. Muchas de ellas no acuden por atención médica por miedo a eventuales represalias.

La Asociación de Médicos para los Derechos Humanos (ZADHR) anunció haber dado atención a al menos 172 personas desde el lunes. Más de un tercio sufren graves heridas por disparos de bala.

Un médico que pide el anonimato asegura no haber visto tantas heridas de bala desde la campaña de violencia dirigida por el partido del entonces presidente Mugabe luego de la primera vuelta de la elección presidencial de 2008.

Entonces, se registraron más de 200 muertos.

- 'Uso desproporcionado de la fuerza' -

Los últimos días, numerosas ONG y la oposición zimbabuense reprocharon al presidente Emmerson Mnangagwa la respuesta brutal de sus fuerzas de seguridad.

La Unión Europea, Gran Bretaña y Estados Unidos denunciaron el 'uso desproporcionado de la fuerza'. Washington señaló la 'violencia contra los militantes políticos y sindicales'.

El gobierno zimbabuense negó categóricamente querer acallar la protesta por la fuerza. La policía y las Fuerzas Armadas fueron desplegadas 'para que regrese la paz', aseguró el jueves el ministro de Interior, Cain Mathema.

Somandla, de 19 años, también fue golpeado por la policía, con el único objetivo, según él, de disuadirlo de ir a manifestar.

'Me golperaon en todas partes. Usaron un revolver para golpearme la oreja', dijo.

'Me golpearon en las nalgas cuando vieron un afiche del presidente (del principal partido de oposición Nelson) Chamisa en mi salón. Me obligaron a romperla', dice una mujer de 44 años.

Brighton está convencido. Las fuerzas de seguridad recibieron la orden de meter miedo en la población. 'Yo, no entiendo por qué me golpearon', dice. 'El lunes fui a trabajar'.