Exministro israelí acusado de espiar por cuenta de Irán será condenado a 11 años de cárcel

Jerusalén (AFP) -

Un exministro israelí acusado de espiar a cuenta de Irán, enemigo de Israel, se declaró culpable el miércoles y debería ser condenado a 11 años de cárcel, anunció el ministerio de Justicia.

La defensa y la acusación llegaron a un acuerdo para que Gonen Segev, ministro de Energía e Infraestructuras entre 1995 y 1996, sea condenado a 11 años de prisión por 'espionaje grave' y 'transferencia de informaciones al enemigo.

El acuerdo será presentado el 11 de febrero a un tribunal para que dé su aval.

Según el acta de acusación, cuya parte no censurada fue publicada al comenzar el juicio de Gonen Segev en julio, indica que el exministro está acusado de haber entregado a Irán desde 2012, cuando residía en Nigeria, informaciones sobre los lugares en donde hay sitios de los servicios secretos israelíes, así como nombres de responsables.

Segev fue detenido en mayo en el aeropuerto Ben Gurion cerca de Tel Aviv por la seguridad interior (Shin Beth), pero su arresto recién se anunció el 18 de junio.

Segev se habría reunido con sus contactos iraníes en varias ocasiones en diferentes países y les habría transmitido informaciones sobre la seguridad y los recursos energéticos en Israel, precisó entonces el Shin Beth.

'Pensamos que el acta de acusación enmendada que fue presentada hoy y el acuerdo entre la defensa y la acusación que fue presentado lleva el caso a su proporción natural y justa', declararon los abogados del ex ministro en un comunicado.

'El acta de acusación enmendada fue profundamente enmendada no sólo en el alcance de las infracciones imputadas a Segev sino también en los hechos', continuó.

'Segev estuvo en contacto con los iraníes, pero su motivación no fue 'ayudar al enemigo en tiempo de guerra' (traición). Es por ellos que este cargo no aparece en el acta de acusación enmendada', precisan.

Segev, médico, elegido diputado en 1992 en una lista de la extrema derecha, dejó su partido y votó a favor de los acuerdos de Oslo II en octubre de 1995, que permitieron al primer ministro de entonces, Ytzak Rabin, hacer aprobar por el Parlamento la segunda fase de este acuerdo que debía desembocar en la creación de un Estado palestino.

Fue luego nombrado ministro de Energía e Infraestructuras. En 2003 fue condenado a un año de prisión en suspenso por intento de fraude. Un año después fue condenado a cinco años de prisión por pasar 30.000 pastillas de éxtasis a Israel desde Holanda utilizando un pasaporte diplomático con una fecha de vencimiento falsa.