Alemania observa el ascenso de los populistas PEGIDA

Dresde (Alemania) (AFP) -

Con las manifestaciones anti-islam iniciadas el pasado otoño, ha emergido en Alemania un movimiento populista capaz de desafiar el pasado nazi del país, que hasta ahora frenaba la emergencia de la ultraderecha, destacan los expertos.

'En Alemania, tenemos ahora un 'Frente Nacional' (partido de extrema derecha francés) a la alemana', explica a AFP Frank Richter, director de la Central Regional para la Educación Política de Dresde (este), un organismo público encargado de la instrucción cívica. 'Asistimos a la emergencia de algo que otros países europeos ya tienen desde hace tiempo, un movimiento muy conservador en sus ideas e incluso nacionalista', añade refiriéndose a los países escandinavos y Francia, donde los partidos de extrema derecha navegan viento en popa.

La transición de la protesta relativamente informal a un movimiento político populista pasa por un acercamiento de las manifestaciones anti-islam con el nuevo partido eurófobo y anti-inmigración Alternativa por Alemania (AfD), que a fin de año registró un gran avance en los Parlamentos regionales de la antigua RDA.

El lunes por la noche, en la duodécima manifestación en Dresde, que fue parte de Alemania comunista, unas 25.000 personas se lanzaron a las calles en una concentración inédita vinculada a los mortíferos atentados perpetrados la semana pasada en nombre de la yihad en Francia.

Desde octubre, miles de alemanes desfilan los lunes en esta ciudad, y en menor medida en otras de Alemania, para denunciar lo que consideran como una islamización de su país y reclamar una política más restrictiva en materia de asilo. Alemania es el primer destino europeo de los refugiados. Estos manifestantes responden a la convocatoria de un grupo creado para la ocasión, denominado 'Europeos Patriotas contra la Islamización de Occidente' (PEGIDA).

Desde apenas 500 manifestantes en su primer desfile el 20 de octubre, el cortejo ha ido engrosándose semana tras semana: 10.000 a comienzos de diciembre, 18.000 a principios de enero. Entre ellos se ha detectado a algunos militantes neonazis con toda su parafernalia, pero son minoritarios. 'El 90% son personas por completo normales', asegura Richter. Según un estudio realizado por la universidad de Dresde, el simpatizante tipo del PEGIDA proviene de la clase media y está más bien preparado.

Más que su temor al islam, los manifestantes expresan 'una gran cólera', según Werner Patzelt, profesor de Ciencias Políticas de la Univeridad Técnica de Dresde. Una cólera 'dirigida contra los responsables políticos', aclara. 'Ellos consideran que estos dirigentes políticos no los escuchan, que dicen de ellos que son idiotas y una vergüenza para Alemania', añade Richter.

La derecha, liderada por la Unión demócrata-cristiana (CDU) de la canciller Angela Merkel ha desplazado su discurso hacia el centro en los últimos años, insistiendo en particular en lo indispensable de la inmigración para compensar el envejecimiento de la población.

- 'Agujero de representación' -

'En el espectro político de derecha, tenemos lo que se podría llamar un agujero de representación', juzga Patzelt. 'La gente que tiene un pensamiento de derecha no encuentra una representación política que tome sus temores en serio', agrega.

Además, 'en el este, desde la Reunificación (en 1990), contamos con un menor anclaje de la democracia y menos aceptación del pluralismo', explica.

A causa de la catástrofe nazi, Alemania nunca conoció un movimiento de extrema derecha de importancia a nivel nacional. Desde la caída del Muro de Berlín hace 25 años, el partido neonazi NPD (Partido nacional-demócrata de Alemania) ha logrado implantarse de forma duradera en la que fuera la Alemania del Este, en particular en el estado de Sajonia donde dispuso de representantes en el parlamento regional durante 10 años, hasta 2014. Pero a nivel federal, este partido racista y antisemita nunca avanzó desde su fundación en 1964.

En cambio, el AfD se ha instalado en el paisaje político en el otoño, obteniendo escaños en los parlamentos regionales de Sajonia, la vecina Turingia y Brandeburgo, en los alrededores de Berlín. Creado en la primavera de 2013 con el euroescepticismo como único credo inicial, ha adoptado posiciones muy conservadoras en materia de familia e inmigración, y logró un fuerte avance al lograr en mayo siete escaños en el Parlamento europeo.

Y aunque las manifestaciones de los lunes se debiliten poco a poco, 'las ideas de la gente presente en los desfiles, en cambio, no desaparecerán', según Richter. En 2013, Alemania contaba con unos 7,6 millones de extranjeros entre su población de unos 81 millones de habitantes, y se ha convertido en el principal destino de la inmigración en Europa.