Reorganizan el servicio secreto que protege a Obama

Washington (AFP) -

El Servicio Secreto, encargado de proteger al presidente de EEUU, anunció el miércoles una reorganización con la salida de varios de sus directivos, tras una serie de escándalos e incidentes que empañaron su imagen.

'Con base en el informe de expertos (realizado tras los incidentes) y de mi análisis, voy a hacer cambios en los equipos de gestión del Servicio Secreto', dijo en un comunicado Joseph Clancy, director interino. 'El cambio es necesario para tener un nuevo enfoque sobre nuestra manera de operar', agregó el director, que ya había admitido en una audiencia en el Congreso de EEUU celebrada en noviembre la urgencia de hacer cambios en el Servicio Secreto.

La Casa Blanca declinó hacer comentarios sobre las reformas. El diario The Washington Post señaló que se invitó a cuatro subdirectores -los responsables de operaciones de protección, investigación, tecnología y relaciones públicas- a dejar sus puestos.

La imagen de esta fuerza de élite, integrada por unos 6.500 efectivos, se ha visto empañada los últimos años por escándalos relacionados con prostitución y alcohol, así como con fallos en la seguridad que han permitido el acceso de intrusos a la Casa Blanca. Quizá el más sonado de esos escándalos ocurrió en 2012 cuando varios agentes del Servicio Secreto llevaron prostitutas a sus habitaciones de hotel poco antes de la visita del presidente estadounidense, Barack Obama, a Cartagena (Colombia).

A los escándalos se sumaron, en el último año, varias denuncias de fallos en la protección que el Servicio Secreto da al presidente y a una treintena de altos funcionarios. Uno de esos fallos tuvo lugar el 19 de septiembre pasado, cuando Omar González, exmilitar de 42 años, que portando una navaja saltó la reja del ala norte de la residencia presidencial, recorrió 60 metros por el jardín y logró entrar por la puerta principal a la planta baja del edificio. Ese incidente llevó a la renuncia de Julia Pierson, que en 2012, tras los escándalos de Cartagena, se había convertido en la primera mujer en dirigir el Servicio Secreto.