Juncker enfrenta su último examen ante la Eurocámara, en pleno auge populista

Bruselas (AFP) -

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, pronunciará el miércoles su último discurso sobre el Estado de la Unión Europea (UE), con el que busca impulsar soluciones a las divisivas crisis abiertas durante su mandato, como la migración, en pleno auge del populismo.

'Para la recta final, estamos decididos a seguir una regla de oro: Cuando se ejerce un mandato político, se empieza fuerte y se termina fuerte', dijo días atrás su portavoz, Margaritis Schinas, rechazando hablar de 'términos macabros' como 'testamento'.

Su llegada al Berlaymont, sede de la Comisión, en 2014 se produjo cuando la crisis económica daba sus últimos coletazos. Y aunque sus consecuencias como el desempleo o la deuda pública continúan, la crisis migratoria, el auge de la ultraderecha y la salida de Reino Unido marcaron su mandato.

A las 9H00 (07H00 GMT), el titular del ejecutivo comunitario, de 63 años, desgranará en Estrasburgo (noreste de Francia) sus propuestas para el último año de legislatura, en un momento de progresión del populismo en la UE, apoyado en un discurso antiinmigrantes.

Cuando la llegada de migrantes se ha reducido drásticamente desde el poco más de un millón que llegó a las costas europeas en 2015, la cuestión migratoria crea grandes tensiones entre las capitales de la UE, que no logran reformar el sistema común de asilo.

En junio, los mandatarios europeos urgieron a un mayor control de las fronteras y expulsión de migrantes, a aumentar la cooperación con África y a lograr una reforma del sistema de asilo. El brazo ejecutivo de la UE busca ahora plasmar en propuestas estas prioridades.

Según el diario Die Welt, Juncker propondrá en su discurso la extensión de las competencias de la guardia fronteriza común Frontex a la expulsión de migrantes. En julio, ya expresó su intención de aumentar los efectivos de esta agencia a los 10.000 para 2020, y no para 2027.

- 'La batalla de 2019' -

El discurso sobre el Estado de la Unión dará el pistoletazo de salida a un año crucial para la UE, con la salida de Reino Unido prevista a fines de marzo y la forma que tomará -con o sin acuerdo- y las elecciones europeas de mayo, que podrían registrar un avance de las fuerzas euroescépticas en la Eurocámara.

'La batalla de 2019 será entre nacionalistas y populistas, de una parte, y los proeuropeos de otra', dijo el lunes a la radio pública belga La Première el eurodiputado liberal Guy Verhofstadt, que prepara una alianza europea con el presidente francés, Emmanuel Macron.

Los diputados europeístas tienen en el punto de mira al primer ministro húngaro, Viktor Orban, con quien debatirán el martes si piden activar el Artículo 7 del Tratado de la Unión Europea contra Hungría de cara a constatar una 'violación grave' de los valores europeos.

Después de escándalos como Cambridge Analytica o el de la supuesta influencia rusa en las elecciones en Estados Unidos, Bruselas debe responder a un temor creciente en la UE de cara a los comicios europeos y proponer soluciones contra la desinformación en línea.

A poco más de medio año para la retirada de los británicos del bloque, el presidente de la Comisión podrá difícilmente eludir la cuestión ante la Eurocámara, cuando las negociaciones con Reino Unido siguen encalladas en la cuestión irlandesa y la futura relación.

Aunque Bruselas no busca hacer un 'balance' de la legislatura, otro asunto que podría abordar es la salida de Grecia de casi una década de programas de rescate. El martes debe acudir al debate con el primer ministro griego, Alexis Tsipras, en la Eurocámara.

La medida más esperada por los ciudadanos podría ser su plan para acabar a la obligación de cambiar la hora dos veces al año, uno de sus últimos anuncios antes del final de su mandato en octubre en 2019 y cuya aprobación, según los tiempos europeos, podría llegar años después.