Grecia celebrará elecciones anticipadas el 25 de enero

Atenas (AFP) -

El primer ministro griego, Antonis Samaras, ha propuesto este lunes organizar elecciones legislativas anticipadas, inevitables tras el fracaso de la elección presidencial, el 25 de enero próximo.

Stavros Dimas, el excomisario europeo candidato a la elección presidencial, hubiera debido obtener 180 votos para ser elegido, pero sólo consiguió 168.

Ante la derrota de su candidato, Antonis Samaras, para quien estas legislativas podrían resultar fatales, consideró que 'no hay tiempo que perder' y decidió organizarlas lo antes posible, el 25 de enero. En su opinión, serán los comicios 'más decisivos en varias décadas'.

En todo caso, estas elecciones podrían reavivar malos recuerdos, después de que la crisis de la deuda en Grecia estuvo a punto de provocar el derrumbe de la zona euro en 2012. Grecia vive desde 2010 gracias a la ayuda de sus acreedores internacionales (UE, BCE y FMI), que se comprometieron a prestarle 240.000 millones de euros a cambio de una drástica austeridad. Los griegos están cansados de pagar las consecuencias, fundamentalmente un desempleo superior al 25%.

El FMI anunció que el pago de la próxima parte de la ayuda a Grecia está suspendido hasta que se forme un nuevo gobierno. Las negociaciones sobre este pago que hace el organismo junto a las autoridades europeas 'retomarán una vez que el nuevo gobierno esté en funciones', indicó el portavoz del FMI, Gerry Rice, asegurando que Grecia no hace frente a necesidades 'inmediatas' de financiamiento.

El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, pidió este lunes a Grecia que continúe con las reformas sea cual sea el resultado electoral. 'Estas duras reformas están dando sus frutos, no hay alternativa [...] Las nuevas elecciones no cambian nada en los acuerdos alcanzados con el Gobierno griego' sobre el rescate financiero, afirmó en una declaración.

Por su parte, los mercados recibieron muy mal el fracaso del voto presidencial, sobre todo porque Atenas tuvo que aceptar recientemente una extensión de dos meses del plan de ayuda de la Unión Europea, ante los persistentes desacuerdos de los prestamistas.

- La retórica del caos -

La Bolsa de Atenas cayó más del 11% justo después de esa votación, mientras que el bono griego a 10 años, que la semana pasada había terminado con una tasa de interés de 8,5%, se disparó al 9,55%.

'Las probabilidades de una nueva crisis profunda en Grecia con una posible salida de la zona euro son del orden del 30%. Es un riesgo importante', calcularon los analistas de Berenberg.

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, también manifestaron serias reservas este mes ante la idea de que el partido radical Syriza, principal formación opositora, pudiera tomar el poder.

Alexis Tsipras, el diputado europeo de 40 años que dirige Syriza, no hizo nada para calmar estos temores. 'Es un día histórico. Con la voluntad del pueblo, dentro de algunos días los planes de austeridad pertenecerán al pasado, el futuro puede comenzar', dijo tras la votación. Sin embargo, la política que quiere aplicar realmente Syriza es un misterio, entre sus declaraciones en los mítines y el realismo. Recientemente, un alto responsable de ese partido dijo a AFP: 'Nosotros tenemos un plan de reconstrucción económica y nuestro primer objetivo es la renegociación para una nueva reducción de una gran parte de la deuda', 175% del PIB, que por el momento los acreedores no desean.

Paralelamente, Alexis Tsipras, quien durante los últimos meses se reunió con varios altos responsables europeos, no deja de afirmar que su partido está en favor del lugar de Grecia tanto dentro de la Unión Europea como en la zona euro.

Craig Erlam, analista de Alpari, no cedió a los malos augurios. 'Ya no estamos en 2012 y sea cual fuere el resultado no puede ser peor que entonces', dijo. Sin embargo, este analista reconoció que la votación de este lunes 'significa una mayor incertidumbre para la zona euro, que no se detendrá aquí, ya que todavía habrá elecciones en los países que más han sufrido a causa de la austeridad, como España, Italia y Portugal.'

Sin embargo, no todo está decidido para Syriza. Por una parte, el partido de Alexis Tsipras tendrá quizás dificultades para encontrar un acuerdo con algunos de sus actuales aliados, como el movimiento de los Griegos Independientes (derecha conservadora), y por otra parte, Antonis Samaras continuará dirigiéndose a los griegos mediante la retórica del caos. 'El pueblo no nos dejará volver a la crisis', aseguró este lunes.