Erdogan podrá consolidar su línea dura en la política turca

 

En este nuevo mandato comienza a regir la reforma constitucional que refuerza los poderes presidenciales y que arroga a la figura presidencial el conjunto de los poderes ejecutivos dándole la posibilidad de gobernar por decreto evitando al Parlamento.

'Con esta nueva legitimidad política, Erdogan podrá instaurar el régimen presidencial e iniciar una política para afirmarse a nivel nacional e internacional', estimó la politóloga de CERI/Sciences Po Jana Jabbour.

La elección del domingo se celebró poco más de un año después del referendo en el que los electores aprobaron la reforma impulsada por Erdogan.

Desde hace dos años Erdogan estaba casi permanentemente en campaña, primero para que se apruebe la reforma y luego para las elecciones que inicialmente debían celebrarse en noviembre de 2019.

Durante este periodo, el mandatario instauró una política implacable contra la oposición en el marco de las purgas tras el fallido golpe de Estado de julio de 2016, seguido de una represión que tensó las relaciones con Occidente.

Victorioso, Erdogan podría verse tentado con una política de distensión para sosegar a una sociedad muy dividida, pero tal apertura puede chocar con sus aliados ultranacionalistas del MHP, partidarios de una línea dura, en particular en el tema kurdo.

Según los resultados provisionales de las legislativas, el AKP de Erdogan obtuvo 259 bancas sobre 600 en el Parlamento, por lo que no tiene mayoría sin su aliado MHP, que sorprendió al obtener 49 bancas.

- Distensión con Occidente -

Para mantener una mayoría, Erdogan no puede enemistarse con el MHP, por lo que 'le será difícil (...) mejorar la libertad de expresión o flexibilizar su posición sobre los kurdos', estimó Asli Aydintasbas, experta del Consejo Europeo de Relaciones Internacionales.

'El tema kurdo será tratado con mano de hierro y es posible que haya nuevas operaciones contra los kurdos en Siria e Irak', estimó, pesimista, Jabbour.

Las purgas tendrán 'una nueva dimensión', según ella. 'El sistema judicial estará controlado por Erdogan, las libertades civiles e individuales serán limitadas', agregó.

Durante la campaña, presionado por las promesas de sus rivales, Erdogan prometió en caso de victoria levantar el estado de emergencia en vigor desde el golpe.

Pero 'sólo lo mencionó una vez', dice Aydintasbas, que duda de que cumpla su promesa.

A nivel internacional, el tono se hizo claramente más suave a principios de año. Erdogan dio señales de distención con la Unión Europea (UE).

'Erdogan tiene el poder para normalizar (sus relaciones con Occidente) si lo desea', estimó Aydintasbas, preguntándose no obstante si será 'lo suficientemente flexible' como para lanzarse en ese proceso.

'Pienso que habrá una tendencia de parte de los gobiernos occidentales de acordarle un nuevo crédito y de reconstruir las relaciones con Turquía, ahora que parece ser todopoderoso', agregó.

Pero también con esta hipótesis la alianza con el MHP podría complicar la situación.

La alianza con el MHP 'creará problemas con Estados Unidos' sobre las milicias kurdas sirias, aliadas a Washington en Siria, pero consideradas como terroristas por Ankara, explica Soner Cagaptay, investigador del Washington Institute of Near East Policy.

'Erdogan tendrá aún menos margen de maniobra que antes', agregó.

 

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