El Papa busca una mayor "unidad" con protestantes y ortodoxos en Ginebra

AFP |  El papa Francisco llegó este jueves, 21 de junio de 2018,  a Ginebra para promover el diálogo y la unidad entre sus "hermanos" protestantes y ortodoxos, una prioridad de su pontificado alimentada por los actos de violencia indiscriminada contra los cristianos en algunas regiones del mundo.

"Esto es un viaje hacia la unidad", dijo el pontífice en el avión que lo trasladó hasta Suiza.

Le jefe y portavoz de los 1,3 millones de católicos aceptó una invitación del Consejo Ecuménico de las Iglesias (CEI), que celebra 70 años y representa a unos 500 millones de protestantes y ortodoxos a través de 350 iglesias.


Para Olav Fykse Tveit, un pastor luterano noruego que preside el CEI, el viaje del papa supone "una esperanza", porque muestra "que incluso las divisiones y los conflictos profundos pueden superarse a través del diálogo".

Cierto es que "no es difícil encontrar temas que aún dividen a los cristianos", como los referentes a la sexualidad, confió a la AFP antes de la llegada del papa argentino; pero "muchos cristianos, sean o no católicos, lo ven como una voz poderosa que expresa lo que queremos decir", subrayó.

El papa Francisco quiso centrar su 23º viaje al extranjero en la unidad de los cristianos, una cuestión que se inscribió en las preocupaciones de la Iglesia católica durante su conocido Concilio Vaticano II (1962-1965), que llamó al respeto mutuo entre religiones y renunció a proclamar la Iglesia católica como la única definidora de la forma de vivir el cristianismo.

Un pequeño paso en una historia bimilenaria marcada por escisiones, sangrientas guerras en Europa y persistentes odios.

La relación con ortodoxos y protestantes vive un momento de apaciguamiento, en un contexto de galopante descristianización en Europa y de persecuciones o ataques terroristas contra los cristianos, especialmente en Medio Oriente.

El papa Francisco habló en varias ocasiones de "ecumenismo de sangre" al lamentar el asesinato indiscriminado de católicos, ortodoxos o protestantes.

"Si el enemigo nos une en la muerte, ¿quiénes somos nosotros para dividirnos en vida?", dijo.

Francisco participara la mañana de este jueves junto a 230 personas en una "oración ecuménica" en la capilla del Centro Ecuménico de Ginebra, acompañado por una mujer, la obispo metodista estadounidense Mary Ann Swenson.

Durante la jornada también tiene previsto reunirse con delegaciones de las dos Coreas presentes esta semana en el comité central del CEI.

La Iglesia católica romana no quiere adherirse al CEI, que representa a iglesias nacionales en ocasiones muy locales, con doctrinas muy diferentes y que no reconocen la primacía del papa. No obstante, colabora activamente con la organización desde hace unos 50 años, en materia de ayuda humanitaria o educación.

En un guiño a Suiza, el papa fue recibido a su salida del avión por dos ex guardias suizos, los estoicos soldados del papa, que juran sacrificarse si es necesario por el pontífice. Es el ejército más antiguo del mundo --nació en 1506-- y aún exige a sus miembros ser suizos, católico-romano practicantes y jóvenes solteros.

El pontífice terminará su viaje con una misa ante 41.000 católicos, oficiada en francés y latín.

De los alrededor de 8 millones de habitantes de Suiza, 41% se declaran católicos, y una cuarta parte, protestantes.

 

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