Los deportistas iraquíes ven en riesgo Tokio-2020 por líos de despachos

Bagdad (AFP) -

En la única sala equipada para la halterofilia en todo Bagdad, Safaa Rashed Aljumaili entrena sin descanso para los Juegos Olímpicos de 2020. Sin descanso pero con cierta desesperanza, ya que pese a haber logrado el oro en los Juegos Asiáticos podría no estar en Tokio por los líos internos del deporte iraquí.

Con un calor sofocante, ya que el aparato de refrigeración está averiado, levanta pesas delante de unas paredes que amenazan con venirse abajo, igual que su motivación, afirma a la AFP.

'No sabemos qué hacer. Tengo que participar en seis torneos de clasificación para clasificarme a los Juegos Olímpicos de Tokio, pero ya me he perdido dos por los problemas del deporte en este país', lamenta este deportista de 29 años.

Lo que Safaa Rashed Aljumaili llama 'problemas del deporte' es realmente el conflicto que tienen el Ministerio de Juventud y Deporte con el Comité Olímpico Iraquí, desde la elección de los miembros de ese último organismo a mediados de febrero.

- El hijo de Saddam Hussein -

Antes de la caída de Saddam Hussein en 2003 era el hijo del dictador, Udaï, el que controlaba el Comité Olímpico. Tras la invasión estadounidense, la institución fue disuelta, como muchas otras ligadas al régimen depuesto.

Dieciséis años más tarde, este Comité, reconocido por las instancias mundiales desde 1948, no tiene un marco legal todavía redefinido.

Debido a ese vacío jurídico, el Ministerio reclamó la tutela de los 25 millones de dólares que le habían sido atribuidos para el presupuesto de 2019. Y cerró el grifo de los fondos a los deportistas.

Según explica Safaa Rashed Aljumaili, que practica el único deporte que ha dado una medalla olímpica a Irak, un bronce en 1960, 'hace falta dinero para entrenar, para participar en concentraciones de entrenamiento en el extranjero y para clasificarse a los Juegos Olímpicos'.

Él mismo tiene que hacer cuentas con su salario de 400 dólares para pagar los gastos que tiene ligados a su labor deportiva.

Ahmed Daoud, judoca de 23 años, se ajusta el cinturón. Para vivir solo tiene unos 700 dólares, de su club Al Jaych, después de haber perdido los 400 dólares del Comité Olímpico.

- ¿Continuar o no? -

Tiene que prepararse para los Juegos Olímpicos en una sala que le presta el club Al Chola, ya que Bagdad, segunda capital árabe más poblada con ocho millones de habitantes, no tiene un lugar dedicado especialmente a sus deportistas internacionales.

Las seis sesiones de entrenamientos en el extranjero que había previsto efectuar hasta los Juegos Olímpicos parecen en peligro, lamenta este joven iraquí vestido con su kimono azul.

'No sabemos si vamos a continuar los entrenamientos, todo depende del dinero y no hemos recibido nada debido a este conflicto en el que los deportistas somos las víctimas', señala.

Si el Ministerio se ha hecho con el control de las finanzas del Comité Olímpico es también porque acusa a ese organismo de corrupción, en un país que es el duodécimo con más corrupción del mundo según Transparency International.

Una acusación que Mustafa Saleh, secretario general de la Federación de Halterofilia, redirige hacia el ministerio.

En 2018, después de los Juegos Asiáticos de Yakarta, el Ministerio había 'prometido una dotación de 25.000 dólares a Safaa Rashid Aljumaili, 17.000 a Salwan Jassim Abood, que había sido plata en la categoría de los pesos pesados (105 kg), y otro tanto a la Federación', cuenta a la AFP.

- '¿Dónde está ese dinero?' -

'No hemos recibido nada hasta ahora. ¿Dónde está ese dinero?', se pregunta.

En el Ministerio de Juventud y Deportes, Mohammed Hadi, experto en cuestiones legales, pasa la pelota al gobierno.

'Pidió que una comisión tomara el control de los gastos del Comité Olímpico hasta que se vote una nueva ley sobre su estatus', explica.

Para el tesorero del Comité Olímpico Iraquí, Sarmad Abdelillah, esa comisión paralela no se limita a controlar los movimientos de dinero, sino que actúa de manera 'inaceptable en los asuntos de las federaciones, lo que va en contra de los reglamentos olímpicos internacionales'.

Todo ello en un mal momento, a un año de los Juegos de Tokio.

'Cada día que pasa, Irak pierde más opciones de clasificarse para los Juegos Olímpicos de Tokio y de ganar allí medallas', lamenta el patrón de la halterofilia nacional.