El subcampeón olímpico de maratón Lilesa vuelve a Etiopía tras el exilio

Adís Abeba (AFP) -

El maratoniano etíope Feyisa Lilesa, medallista de plata en los Juegos Olímpicos de Rio-2016 y conocido por haber realizado un gesto de protesta anti-gubernamental en el momento que cruzaba la meta, regresó este domingo a su país tras más de dos años de exilio.

El corredor fue recibido en el aeropuerto de Adís Abeba por varios altos responsables etíopes, entre ellos el ministro de Relaciones Exteriores, Workneh Gebeyehu, y aplaudió los cambios en su país desde la nominación en abril del Primer ministro reformador Abiy Ahmed.

'Ha habido un claro cambio en el país', declaró a la prensa. 'Ahora, la gente puede expresar libremente sus opiniones y condenar al gobierno. Mi simpatía a los mártires que sacrificaron sus vidas y me dieron la libertad de volver a mi país y unirme a mi familia'.

También se manifestó abierto a la idea de representar de nuevo a su país en carreras internacionales. 'Quiero volver a tener mis actuaciones anteriores, tengo esperanza de realizar buenos resultados para mí país y para mí mismo'.

Feyisa Lilesa, de 28 años, vivía en el exilio en Estados Unidos, en Flagstaff (Arizona), desde 2016, tras su gesto simbólico, al afirmar que temía por su seguridad si volvía a su país.

En Rio, había simbólicamente cruzado sus puños por encima de la cabeza al llegar a meta en el maratón olímpico, como si estuvieran esposados, retomando un gesto utilizado en las manifestaciones anti-gubernamentales sin precedentes en Etiopía en ese momento.

El maratoniano quería protestar de esa forma contra la represión brutal a los manifestantes de su etnia, los Oromos, la principal del país, cuya región (sur y oeste) era el epicentro de movimientos de protesta.

Pero desde abril, por primera vez en la historia política de Etiopía, el país tuvo un Primer ministro salido de la etnia oromo, que tomó una serie de medidas para apaciguar las tensiones.