Bahía vence al Botafogo y sueña a lo grande en la Copa Sudamericana

Salvador (Brasil) (AFP) -

El Bahía venció al Botafogo 2-1 este jueves en su estadio de Salvador (nordeste) y tomó la delantera en el duelo brasileño por conquistar una plaza en los cuartos de final de la Copa Sudamericana, que se decidirá dentro de dos semanas en Rio de Janeiro.

Apenas se había asentado el 'Fogao' cuando los locales ya iban por delante gracias a Ramires, que anotó el 1-0 en el minuto 4. Se ponía así la eliminatoria de cara para el 'tricolor', que no solo consiguió aguantar la reacción del Botafogo, sino que aún aumentaría la ventaja en el 59 gracias a un cabezazo de Clayton.

Dos minutos después respondieron los cariocas con Rodrigo Pimpao, pero al 'Fogao' le faltó fortuna para remontar incluso tras la expulsión de Leo, que dejó al Bahía con diez en el último cuarto de hora.

A la espera de la vuelta, el modesto equipo nordestino queda ahora a un paso de cumplir su sueño de clasificar a los primeros cuartos de su historia en una Copa Sudamericana.

- Revelación -

Enemigos en la agria lucha contra el descenso en el Brasileirao, para Bahía y Botafogo la Sudamericana es el único dulce que le queda a una temporada insípida. El último tren para estos dos equipos a los que la Libertadores queda este año a una galaxia, y que llegaron a octavos ya con algunas magulladuras.

Las del Bahía, todas sufridas fuera de casa, donde aún no ha conseguido vencer en esta Sudamericana en la que ahora está a un paso de hacer historia.

Por ello, sabía muy bien el 'tricolor' que un resbalón en Salvador le dejaba casi arruinado su sueño. Y, eficaz, se puso manos a la obra.

Solo tardó cuatro minutos en agitar a la Arena Fonte Nova el joven Ramires, quien aprovechó un rechace en la entrada del área para batir de un chutazo a Diego, derribando de golpe todas las puertas del club.

Hasta hace apenas 20 días este talentoso atacante de 18 años jugaba aún en el equipo sub-23, pero solo ha necesitado tres partidos para demostrar que merece un lugar entre los mayores.

El centenario Botafogo, sin embargo, no tenía tiempo para cuentos, obligado a remar contracorriente cuando menos lo esperaba. Le costó reaccionar a los de Zé Ricardo, que no encontraban espacios ante unos ordenados locales, dispuestos a proteger el botín que les había traído su joven promesa.

Solo lograban asustar a balón parado los cariocas, que aún se llevarían dos sustos de muerte más cumplida la media hora, antes de retomar el control. La cercanía del descanso le devolvió las pulsaciones a los cariocas, a los que solo el travesaño les negó el empate.

A él se alió un Bahía al que, de repente, el partido se le había ido de las manos y que apenas pudo ver indefenso cómo a Brenner se le estrellaba un poderoso lanzamiento, minutos antes que a Pimpao le pasara lo mismo.

- Eterno -

Llegó asfixiado al descanso el Bahía, y Luiz Fernando -con un peligroso tiro de falta- no tardó en anunciar que el calvario iba continuar. Aún sería peor la amenaza de Benevenuto, que obligó al zaguero Fonseca a parar sobre la línea un balón que no fue gol por un milímetro.

El Botafogo estaba desatado, confiado en que la suerte de los locales estaba a punto de acabar. Y lo hizo, pero solo después de darle al Bahía el segundo.

Cuando más sufrían los locales, Clayton oscureció aún más la noche de Diego -que sustituía al lesionado Gatito Fernández- cabeceando con efecto un córner que llegó a palmear el arquero, pero que acabó entrando.

No quisieron creerse lo que acababa de ocurrir los cariocas, que se lanzaron enrabietados a por lo que creían que era suyo. A los dos minutos, Pimpao recortaba distancias aprovechando un mal rechace de Douglas.

Fue uno de los pocos descuidos que se le vieron al arquero del Bahía, que aún salvaría a su equipo de varios embistes más. A él se encomendó un 'tricolor' al que el partido se le acabaría haciendo eterno tras la expulsión de Leo.