Buffon, Courtois, Ospina, Kiko Casilla..el voleibol en los genes

EFE | Gianluigi Buffon, Thibaut Courtois, David Ospina, Kiko Casilla... cuatro porteros de primer nivel, con una buena coordinación y excelentes prestaciones en el juego aéreo, ¿debido quizás a que en sus genes ha tenido alguna influencia el voleibol?.

Todos ellos tienen familiares que han destacado sobre el taraflex y que, incluso, han conseguido metas más altas que ellos.


Guendalina, la hermana mayor de Buffon, cuenta en su palmarés con un título que Gianluigi ha anhelado toda su carrera: una Liga de Campeones con el Matera italiano en la temporada 1995/96.


"Mis dos hermanas (Guendalina y Veronica) han jugado voleibol en la Serie A y en la selección. Una ganó la Champions, no como yo..", bromeaba recientemente Buffon en una entrevista con Gerard Piqué.


Valerie Courtois (28 años), elegida mejor líbero en el Europeo de 2013 y actualmente en las filas del Stade Français de París, admitió que fue "una motivación" para su hermano Thibaut (26 años) "en sus inicios".


"Cuando ves a tu hermana que juega de titular en el equipo nacional creo que da una motivación añadida, porque él estaba en la selección pero no jugó mucho, solía jugar delante otro portero", recordó Valerie en una entrevista con Efe.


José Antonio Casilla (39 años), olímpico en Sydney y 150 veces internacional, ha sido siempre una inspiración para Kiko, siete años menor.

"A mi hermano, desde pequeño, siempre lo cogía para jugar con él. Jugábamos sobre todo al fútbol, pero también le gusta el vóley. Con trece años se presentó a una prueba para entrar en la Blume de Barcelona. Lo admitieron, pero coincidió que le llegó una oferta del Nástic y entonces apostó por el fútbol", relató. "Pepe" Casilla a Efe.

 

"Si Kiko hubiese jugado al vóley creo que sería receptor u opuesto, central no porque es 'bajito (mide 1,91). Es un talento puro. Sin haber practicado mucho da los tres pases de remate perfectos. Si se pone a recibir coloca los brazos perfectamente. Y es que ha visto muchos partidos por la tele porque le gusta mucho. Y, cuando vamos a la playa él se pone a jugar y no desentona", relató.


Daniela Ospina (26 años) se reveló como una talentosa jugadora de voleibol y con solo 15 años fue convocada por vez primera con la selección de Antioquía. Su hermano David, cuatro años mayor, debutó con 16 años en el Atlético Nacional y a los 17 ganó su primer campeonato de liga. Fue el portero más joven en coronarse en la historia del fútbol colombiano.


Además de Courtois y Kiko Casilla, el Real Madrid cuenta en estos momentos con otro guardameta, Adrián Rodríguez, que juega en el juvenil A y recientemente convocado con la selección argentina sub-20, con antecedentes familiares en el mundo del voleibol. En el caso de Adrián (de 17 años y 1,96 de estatura), se trata de Ernesto, su padre, olímpico en Barcelona'92 y Sydney 2000, y 365 veces internacional.


"Va bien por alto aunque a la vez también es muy ágil. Desde pequeño hacía mucho deporte, voleibol, tenis, baloncesto..Eso le ha dado cierta coordinación", relató Ernesto a Efe.


"La verdad es que son deportes que se asemejan mucho. En ambos los jugadores destacan por la velocidad gestual y la fuerza explosiva, además de por sus reflejos y la coordinación oculomanual", opinó.



LA TEORÍA DE LLUIS LLOPIS

Lluis Llopis, considerado uno de los mejores preparadores de porteros del mundo, y que colaboró con entrenadores como Zinedine Zidane, Joaquín Caparrós, Julen Lopetegui o Rafael Benítez, y actualmente en el "staff" de la Real Sociedad, analizó para Efe las "conexiones" del fútbol y del voleibol.


Hombre metódico, siempre con la inquietud de mejorar los entrenamientos de los guardametas, ya sean de la cantera o formen parte de la élite, para Llopis "todos los deportes se asemejan un poco" y, por ello, en un momento determinado, comenzó a interesarse por el voleibol.


"Fue por mi propia inquietud de buscar cómo mejorar el entrenamiento del portero. A través de conocidos o mirando vídeos por internet. Hablé con Pepe, el hermano de Kiko Casilla, en mi etapa con el Castilla y cuando aún estaba en activo, con Ernesto, el padre de Adrián Rodríguez al que también tuve en la cantera del Real Madrid.. He hablado también con gente de la UCAM, así que me documenté mucho", comentó sobre su primera toma de contacto con el vóley.


Y, de todo ello, extrajo nuevos métodos de trabajo para extrapolarlos al fútbol.


"Nos dedicamos mucho a analizar situaciones técnicas específicas, como las trayectorias aéreas, la reincorporación...Por supuesto que para el portero, lo más importante es parar pero solo con parar no vale. Para parar, lo más importante es el equilibrio corporal y, al igual que en el vóley, el portero se desplaza hacia adelante, hacia atrás, cambia de dirección y hay un momento en el que tiene que tener una posición de acción inmediata en la que tiene que estar completamente equilibrado", relató.


"En lo primero que se asemeja el entrenamiento del vóley con el del portero es lo que denominamos 'posición de acción inmediata'. En el caso de un jugador de vóley, antes de saltar para rematar, tiene que estar casi de puntillas. Ese equilibrio es igual para un portero...la carrera para rematar, las trayectorias hacia el balón o el repliegue hacia portería. Son situaciones muy semejantes en el juego aéreo. En el caso del defensa o del líbero también hay coincidencias con un portero: rodillas semiflexionadas, tórax ligeramente adelantado, la posición de las manos...


Al principio la gente piensa que se trata solo de coincidencias en las trayectorias en el juego aéreo, pero hay muchas más situaciones. Nosotros en la formación trabajamos mucho desde el suelo, con la reincorporación y la coordinación para luego hacer la batida, preparar las manos para despejar, con desplazamientos lateral cortos...", detalló.


¿Estas coincidencias de familiares relacionados con el voleibol, son un tema genético o una mera casualidad?. Según Llopis "se debe a que son familias de deportistas aunque, que duda cabe que hay situaciones algunos casos sí que es cierto que se acercan mucho los patrones motores técnicos del portero de fútbol y del jugador de vóley".

 

Pero el voleibol"- prosiguió- "también sirve, por supuesto, para preparar a jugadores de campo porque hay aspectos técnicos como los remates, las trayectorias en los balones aéreos, el anticiparte, el salto-coordinación...que en ambos deportes son muy similares", concluyó.

 

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