Las camisetas de Japón, el tesoro que se agota en el Mundial de rugby

Muestra del furor que hay en Japón con el Mundial, las camisetas de la selección nipona, los "Brave Blossoms", se agotan, superando las previsiones del...
  • Un aficionado al rugby, en un partido del Mundial de Japón entre Nueva Zelanda y Namibia el 6 de octubre de 2019 en Tokio
Tokio (AFP) |

Muestra del furor que hay en Japón con el Mundial, las camisetas de la selección nipona, los "Brave Blossoms", se agotan, superando las previsiones del fabricante. Dos semanas después del inicio del torneo, un 90% del producto fabricado y a la venta, ya ha sido vendido en el país organizador.

En el comercio principal de productos derivados del Mundial en Tokio, la misma escena se repite cada mañana: los primeros clientes se lanzan sobre las pocas camisetas disponibles, sobre todo las de los "Brave Blossoms", que inundan con sus rayas horizontales rojiblancas los estadios del torneo.

"A todo el mundo le gustan las camisetas japonesas. Mucho más de lo que pensábamos" reconoce Danny Robinson, el director del comercio administrado por la sociedad Legends International, interrogado por la AFP.

Desde que los Brave Blossoms encadenan las victorias en la competición, entre ellas una sorprendente contra Irlanda, "no son solo los japoneses los que se hacen con ellas". "Un 50% de sus compradores son extranjeros", según Robinson.

Y para estos visitantes de talla mayor en general que los japoneses, existe una dificultad suplementaria: las camisetas niponas XL o XXL son todavía más escasas.

"Como yo visto XL, solo había una (camiseta japonesa) disponible esta mañana para mí", señala a la AFP Jesai Knight, un aficionado australiano de 38 años, contento por haber comprado este recuerdo local tras una primera tentativa infructuosa la víspera.

- 'Difícil de prever' -

La fabricación se vio perturbada debido a un gran corte eléctrico en septiembre tras el paso del tifón Faxai en la prefectura de Chiba, cerca de Tokio, donde está precisamente situada la fábrica de los productos de la competición.

"Al principio hacía falta buscar los productos con linternas", cuenta Robinson, asegurando que este problema está ya resuelto.

Canterbury, la marca de origen neozelandés que viste a los Brave Blossoms, había previsto vender 200.000 de las camisetas de Japón en el conjunto de la competición", declaró a la AFP, Yoshi Katsuta, responsable de las operaciones para el Mundial de rugby en Canterbury Japan.

"Alrededor de un 90% ya ha sido vendido" a través de todos los canales de distribución, cuando el torneo dura hasta el 2 de noviembre, precisa Katsuta.

"Esto ha superado nuestras expectativas", añade, asegurando que su empresa se emplea al máximo para aumentar el stock.

"Lamentamos" que estas camisetas sean tan difíciles de encontrar. "Lo sentimos por los clientes", pero tal demanda era "verdaderamente difícil de prever", señala Katsuta.

"No nos esperábamos que los visitantes extranjeros compraran también tantas camisetas de Japón", añade.

- Respeto del rival -

Otra particularidad de este Mundial es que los japoneses compren también tantas camisetas de equipos extranjeros.

"No estoy seguro de que se haya visto en otro Mundial que los aficionados locales apoyen también a los otros equipos", dijo recientemente Alan Gilpin, el director del Mundial de rugby de Japón.

Las camisetas de los All Blacks son muy pedidas por el público nipón. No solo porque están entre los favoritos del torneo, sino también porque los japoneses "adoran el haka", la danza guerrera que los jugadores neozelandeses realizan antes de cada partido, cuenta Robinson.

Según él, los japoneses aprecian también las camisetas de Gales, Inglaterra e incluso de Escocia, que es el rival de los Brave Blossoms el domingo, si el tifón no impide su disputa, donde habrá en juego entre los dos equipos una plaza en cuartos de final.

Vistiendo las camisetas extranjeras, "pienso que los aficionados al rugby de Japón muestran su espíritu de respeto del rival", estima Masashi Miho, de 33 años, un cliente japonés del comercio oficial del Mundial, anunciando que él mismo va a comprar una camiseta de los All Blacks.