El Espanyol lleva los sueños de fútbol a las calles de Bagdad

EFE |  Cada mañana Abdala Amar madruga para salir a vender dulces y pañuelos de papel por el barrio de Kazimiya, en el norte de Bagdad; al caer la tarde vuelve a su casa, descansa y sale a jugar al fútbol, pero ya no lo hace en la calle, lo hace en la academia de fútbol del Espanyol.

Hace tres años murió el padre de Abdala. Entonces, este muchacho de 16 años tuvo que dejar la escuela y buscar la forma de conseguir dinero para ayudar a mantener a su familia.

Cada tarde solía jugar con sus amigos en la calle. Un día en una de esas pachangas, uno de ellos le contó que el Espanyol había abierto una academia en Bagdad y su rostro cambió.

Tuvo un ataque de alegría y se fue corriendo a casa a contárselo a su madre.

"Amo el fútbol con locura y veo la Liga española", indicó a Efe Abdala.

Al saber que el costo de la academia era de 84 dólares mensuales, un dinero importante en este país castigado por años de guerra, a su madre no le hizo mucha gracia, pero la insistencia del joven y sus promesas de que trabajaría más para conseguir el dinero terminaron convenciéndola.

Ahora Abdala entrena cada día debajo de una portería con el sueño de llegar a ser un portero internacional como las estrellas de los clubes españoles y europeos que ve en la tele.

Es uno de los más de 800 chicos de entre 6 y 17 años que ya juegan en la academia del Espanyol en la capital iraquí, inaugurada en julio en las instalaciones de la Facultad de Educación Física de la Universidad de Bagdad.

"El objetivo de la academia es enseñar a los alumnos los fundamentos del fútbol y dar a chicos con talento el nivel del fútbol profesional", indicó a Efe Taha Abu Riguif, responsable de esta institución.

La academia nació después de que Riguif, que también trabaja como presentador de programas deportivos en su país, viajara a España para proponer su iniciativa al equipo Espanyol.

Allí convenció al club barcelonés, que ya tiene academias en varios países y que dio el visto bueno al proyecto para convertirse en pionero en la apertura de una instalación de este tipo en Irak.

Aparte de poner el nombre, el equipo blanquiazul da asesoramiento técnico y capacita al personal del centro con expertos como Ramón Catalá.

Aparte de poner el nombre, el equipo blanquiazul da asesoramiento técnico y capacita al personal del centro con expertos como Ramón Catalá.

"Tenemos las suerte de tener entrenadores muy carismáticos porque han sido jugadores de alto nivel, entonces con un poco de formación y unas ideas que pueda darles, los jugadores van a mejorar mucho", dijo a Efe Catalá.

El preparador de porteros, Nechm Abdmatshar, es uno de ellos.

Abdmatshar aseguró a Efe que los entrenadores de la academia han formado jugadores durante muchos años, pero aquí los jóvenes pueden seguir un programa de formación desde la preparación básica al entrenamiento de "alto nivel" para desarrollar sus habilidades avanzadas.

La selección de Irak sólo ha logrado clasificarse para un mundial en 1986, en México, pero el fútbol es uno de los deportes más populares del país y la Federación Iraquí de Fútbol lo sabe.

Para el coordinador de prensa de la Federación, Arshad al Saadi, la academia del Espanyol en Bagdad es "un paso en el camino correcto".

En su opinión, será una fuente de apoyo para los equipos iraquíes porque permitirá descubrir talentos y los formará con estándares internacionales.

"Damos la bienvenida a la academia y esperamos que contribuya a la creación de una generación capaz de conseguir logros importantes para el fútbol iraquí", dijo.

Uno de ellos puede ser Mohamed, un niño de nueve años para el que estar en la academia ya es un sueño.

Mohamed resultó herido en la explosión que tuvo lugar en la zona bagdadí de Al Karrada en julio de 2016 y que dejó casi 300 muertos.

Se matriculó en la academia por "amor a los jugadores españoles" y hoy su mente está en ser un delantero conocido mundialmente y ser campeón del mundo algún día. 

 

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