FIDA informa sobre relación entre la nutrición y los problemas sociales en áreas rurales

El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), la agencia de las Naciones Unidas especializada en financiar proyectos y programas de desarrollo rural, lleva a cabo del 5 al 7 de noviembre el taller sobre nutrición, desarrollo rural y agricultura.

 

 

El objetivo del taller es fortalecer las capacidades de expertos en desarrollo rural que operan en toda América Latina y el Caribe para diseñar e implementar proyectos de agricultura y desarrollo rural sensibles a la nutrición.

 

Este es el primer acto que el organismo lleva a cabo en Panamá tras la reciente apertura en el país de su oficina sub-regional. Desde ella, alrededor de 20 profesionales del FIDA supervisarán la implementación de los proyectos financiados por la organización internacional en Mesoamérica y el Caribe.

 

 

"Los problemas de nutrición no son solo una cuestión de tener un cuerpo más o menos en forma, sino que son síntomas de problemas sociales de gran magnitud, como la falta de atención de las autoridades de muchos países hacia las áreas rurales o hacia grupos tradicionalmente desfavorecidos como las mujeres, los jóvenes o los pueblos indígenas", aseguró en la primera jornada del taller Antonella Cordone, especialista técnica superior de Nutrición del FIDA.

 

 

Según los datos de esta agencia de Naciones Unidas, los países de América Latina y el Caribe enfrentan un doble desafío en el campo de la nutrición: desnutrición y hambre por un lado y sobrepeso y obesidad por otro.

 

Para enfrentar estos problemas el FIDA está haciendo de la nutrición una de sus prioridades globales y un eje de actuación principal en los proyectos que financia en la región.

 

Se estima que en América Latina y el Caribe 5,1 millones de niños menores de cinco años siguen sufriendo desnutrición crónica, lo que acarrea consecuencias irreversibles en su desarrollo físico y cognitivo y limita seriamente sus capacidades productivas, y sus oportunidades vitales.

 

"Será muy difícil que uno de esos niños tenga la misma oportunidad de llegar a la universidad y acceder a trabajos mejores que los de sus padres", explicó Cordone.

 

"Por contra, si mejoramos la nutrición de los grupos más desfavorecidos de la sociedad, podemos conseguir que esa realidad sea totalmente diferente. Cuidar la nutrición contribuye a lograr sociedades con más igualdad", añadió.

El taller examina la relación entre agricultura, nutrición y cambio climático, destacando cómo prestar atención a aquella permite mitigar los efectos de este.

 

"Si tenemos en cuenta las necesidades nutricionales, podemos dedicar el potencial agrícola de regiones y países a producir alimentos resistentes al aumento de la temperatura global que sigan proporcionando los elementos nutritivos necesarios para una vida sana y garanticen la seguridad alimentaria de las poblaciones", dijo Cordone.

 


Un efecto colateral de la promoción de este tipo de alimentos es que conseguiría mejorar las dietas en una región como América Latina y el Caribe en la que sobrepeso (que afecta al 58% de la población: 360 millones de personas) y obesidad (23% de la población, 140 millones de personas) empiezan a adquirir dimensiones de epidemia, según el último informe El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo.

 

Por su parte, Juan Diego Ruiz, jefe de la oficina para Mesoamérica y el Caribe del FIDA en Panamá explicó que la apertura de esta nueva sede formar parte de una estrategia global de descentralización por parte del FIDA.

 

 

 

 

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