Editorial: Un movimiento cívico en las redes sociales

Circula de manera profusa por las redes sociales una campaña dirigida a promover entre los ciudadanos el rechazo a la reelección de los actuales integrantes de la Asamblea Nacional. Se trata de una iniciativa espontánea que, quienes la antagonizan con actitud paranoica, califican de conspirativa y desestabilizadora.

 

Nada más ajeno a una realidad determinada hoy por la apertura y multiplicidad de vías para la expresión de la voluntad popular. La gente está cansada de lo mismo, es decir de lo mismo malo, ineficiente, nada transparente y reacio a rendir cuentas a los electores, que son, al fin de cuentas, los que deciden y otorgan cargos.

Más que una campaña propiamente dicha, el movimiento pone de manifiesto el interés de la sociedad de no continuar de espaldas a los asuntos que la afectan y, por el contrario, sumar su voz a la búsqueda de las soluciones que los políticos postergan como fórmula de permanencia en las curules del Legislativo.

La historia reciente muestra demasiados ejemplos de cómo las redes sociales alcanzan dimensión de estratégicas para canalizar los reclamos de las gentes.

Esa hora ha comenzado a llegar entre nosotros y solo tiempo podrá mostrarnos sus efectos concretos. Por ahora, que lo tomen en cuenta los que aún creen que la manipulación populista y demagoga de las masas basta como receta para mantenerse en el poder.