Un barril con fondo

La crisis institucional que vive el país está atizada por el descubrimiento de prácticas corruptas en el ejercicio del poder, que ponen en jaque la credibilidad de las fuerzas políticas y sociales.

Si queremos enderezar la nación, insisto, urge un diálogo de todas las fuerzas políticas y sociales para determinar cuál será el rumbo de los próximos años.
La despolitización de la justicia, el fin del clientelismo, la definición de programas de Estado para revolucionar la educación y derrotar a la pobreza son una prioridad.

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