Sacudir todo el árbol

Me preguntaba, al igual que miles de panameños, si vale la pena denunciar la corrupción y luchar sin descanso para derrotarla.
Llego a la misma conclusión: claro que sí.

Sin embargo, para terminar con estas estructuras que corroen la confianza ciudadana hay que plantearse una oposición sin cuartel.
La presión cívica, la movilización ciudadana, el periodismo comprometido y la certeza de que la honestidad es la mejor expresión de lo que queremos para el país, son el argumento suficiente.

ImprimirCorreo electrónico