Prioridades absurdas

El balance es negativo. Las federaciones deportivas responden a la política; la práctica del deporte aficionadono es masiva, las escuelas no son semilleros por la falta de programas que incluyan el deporte como una prioridad y el país adolece de infraestructura suficiente para los deportistas.

Si en la capital llueve, en el interior del país el diluvio es permanente.

Gastarse $220 millones para organizar y realizar los juegos deportivos centroamericanos de 2022 es un despropósito total.

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