No lo hemos olvidado

Vivimos en un país orwelliano que rápidamente pasa la página y se involucra en la más mínima vorágine para olvidar lo que pudo haber parecido peor.

Los panameños parecemos actuar con morfina en nuestra conciencia. Olvidamos los casos de corrupción, abuso de poder y enriquecimiento injustificado.

La mínima frivolidad supera el terror que producen los malos manejos de los politicos, rebasados por una visión maniqueísta, vulgar y oportunista, al afirmar que “robó, pero hizo cosas”.

 

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