Los mirones de palo

Después de las masivas protestas prodemocracia, que sacudieron al país entre 1987 y 1989, los panameños solo se han concentrado para celebrar los carnavales, semana santa y el domingo que se renueva la presidencia y todos los poderes del Estado.

La corrupción, por encima de todos los males que debilitan a la democracia, es, sin lugar a dudas, la peor expresión de la clase política y gobernante.
El que solo observa y no hace lo propio para expresar su rabia, molestia o frustración, no exige o protesta, es igual de cómplice.

ImprimirCorreo electrónico