Lo que falta ahora

La justicia tiene la oportunidad de oro para demostrarnos que la justicia no está secuestrada por los intereses y la política local.

El reconocimiento implícito de la constructora brasileña Odebrecht de haber pagado coimas y sobornos al comprometerse a devolver $59 millones del pueblo panameño es un gran avance.

El país quiere que se identifiquen a los corruptores y a los corruptos, que se les abtran procesos por corrupción y enriquecimiento injustificado y que les caiga todo el peso de las leyes.

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