¡Apuesto a la juventud!

De acuerdo con estadísticas en la región, la juventud representa aproximadamente un tercio del padrón electoral, pero sólo el 5% posee alguna representación en puestos elegibles a cargos públicos. El reto en las próximas elecciones es lograr una mayor participación de jóvenes, tanto en postulación a cargos de elección popular, como en el ejercicio activo del sufragio, con propuestas que llamen su atención y les inviten a comprometerse con el país.

Los jóvenes, tan hastiados de los mercaderes políticos, de sus escándalos y conductas sin ética, se han convertido en abstemios electorales, reacios a ir a las urnas, cuando están llamados a ser más activos en la escena pública. En especial, frente al desconcertante escenario, para el 2019, carente de partidos confiables y figuras potables, se les necesita con urgencia, para cambiar el rumbo de una democracia decadente.

Panamá cuenta con jóvenes preparados y capaces, para sacar del juego a los veteranos que buscan perpetuarse y estancan el progreso de otros. Ejemplos sobran. En la lista de aspirantes a magistrados de la Corte Suprema de Justicia y del Tribunal Electoral, se ve a “los mismos de siempre”, pero, también a nuevos profesionales dispuestos a retar al sistema.

Entre ellos, destaco a la Licenciada en Derecho y Ciencias Políticas, Ingrid Murgas Torraza, con un Diplomado en Mediación, una Maestrí́a en Derecho Civil y un Post Grado en Derecho Pú́blico, quien además se desempeña como jueza Primera Penal Electoral del Segundo Distrito Judicial (Coclé, Herrera, Los Santos y Veraguas).

Aunque en esta parte del continente se cuestione la calidad de la educación, Ingrid Murgas Torrazza, es el vivo ejemplo de que tenemos jóvenes muy bien preparados, en universidades de nuestro medio, con la suficiente destreza y disposición, para hacer su propio camino.

Sus abuelos, como sus padres, son conocidos por su trabajo, nobleza y compromiso social en una región de mucha desigualdad. Nuestro país necesita una transición generacional urgente en política, un adecentamiento a todo nivel, por modelos desgastados.

La participación de los jóvenes es una prioridad a impulsar y por la que vale la pena trabajar. El Papa Francisco lo reafirma “ustedes son la dulce esperanza de la patria… ¡Ábranse a cosas grandes!¡ Sueñen que el mundo con ustedes puede ser distinto!

María Teresa Patiño Amor
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*La autora es comunicadora social.

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