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Los tres mandamientos del periodista

Hablando a los periodistas italianos, recientemente, el Papa Francisco ha dicho de ellos y de todos, que podrían considerárseles como frente a “tres mandamientos” a ser tomados en cuenta al desarrollar nuestra labor. Estos mandamientos son: “Amor a la verdad, vivir con profesionalismo y respetar la dignidad humana”. Advierte que no son exclusivos para el periodista, ya que corresponden a todas las profesiones y actividades humanas. Pero, añadió que el papel del periodista es de gran importancia y responsabilidad, pues “de alguna manera este escribe el primer borrador de la historia”. Amar la verdad significa no solamente amarla, sino vivirla, atestiguándola con el trabajo”. Y, añadió: “La cuestión no es ser o no ser creyente, sino ser honesto consigo mismo y con los demás”.

El segundo mandamiento –vivir con profesionalidad– es “comprender el sentido profundo del trabajo propio”, esto es, “no someter la profesión a la lógica de los intereses partidistas, ya sean económicos o partidistas”.

El tercer mandamiento nos recuerda el respeto a la dignidad, de difícil manejo. La crítica que el periodista de opinión pueda hacer es legítima y necesaria, como lo es, también, la denuncia del mal; advirtiendo, no obstante, que deben hacerse “respetando al otro, su vida y sus afectos”· “Ustedes los periodistas deben recordar cada día a todo el mundo que no hay conflicto que no pueda ser resuelto por las mujeres y los hombres de buena voluntas”, recalcó el Papa.

La historia de nuestro periodismo y de nuestros periodistas es honorable y de alta distinción, incluso a nivel continental, desde sus inicios en el año 1821 y a lo largo del siglo 19 hasta la fecha. Esta rica historia debe servirnos de inspiración, reflexión y estímulo, sobre todo ante los cambios tecnológicos y culturales amenazadores.

El periodismo a nivel mundial está en crisis. Ha perdido modelos que sirvieron de aceptables ejemplos. El relativismo y la ideología de género, perdidos en ese grave error del entendimiento, han acelerado el hundimiento del periodismo en todos los vicios, para la confusión de los periodistas, como se comprueba en muchos países anteriormente respetados por su periodismo sano. Nuestro país no se libra del mal periodismo y de malos periodistas. Sin embargo, es justo reconocer que, todavía, tenemos algunos medios y, sobre todo, con mayoría de periodistas responsables, que cumplen los tres mandamientos especiales señalados por el Papa Francisco.

*El autor es comunicador social.

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