El Panamá político, la burocracia y la corrupción

La burocracia, mal endémico de la sociedad panameña es sinónimo de corrupción; afecta, primordialmente, la gobernabilidad del país, pero también la eficacia de la empresa privada. El Panamá político con el clientelismo electoral corrompe la acción de gobierno. Se nombra por amiguismo o parentela, con el nepotismo surge la república de los primos denunciada por Omar Jaén Suárez; asimismo se colocan con sueldos privilegiados a las amantes del poder, siempre son botellas de lujo.

Los nombramientos de los funcionarios ignoran la competencia profesional, la probidad administrativa, los valores éticos y morales. La burocracia es el caldero de las coimas o “comisiones”. Deliberadamente y con alevosía se demoran los simples trámites para dar el zarpazo. El juega vivo es la norma, roban los del más alto perfil, así como los mandos medios hasta llegar a los estratos populares. Los funcionarios de alto nivel saquean los fondos públicos con los negociados y el aval de los que deben controlar los bienes del Estado.

Ricardo Arturo Ríos Torres.
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*Prof. universitario.

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