LOGOML

Eduardo, al borde del despeñadero

 

El futuro rector Eduardo Flores en el juego político prometió, ingenuamente, posiciones directivas desconociendo las premisas elementales del arte de gobernar desarrolladas desde épocas lejanas y las cuales resumió magistralmente Maquiavelo.

El problema de Eduardo es carecer de un asesor en la praxis de la política como pasión y técnica.

El estadista piensa en el bienestar de las mayorías, pero él al estilo del Maese Pedro de Don Quijote, se comprometió con funcionarios del sistema de bibliotecas de la Universidad de Panamá acostumbrados a nunca trabajar a presentar una terna y así seleccionar al director de esa institución.

La terna con personas igual a ellos. Eduardo Flores está al borde del despeñadero, su reconocida capacidad de científico y académico está en entredicho, es incapaz de aplicar el principio de ensayo y error apegándose al contra sentido de su palabra de honor. ¿Y el honor de la Casa de Méndez Pereira dónde queda? Yo, como estudioso de la filosofía e historia y militante de una generación heroica, mártir y combativa, ícono de la lucha estudiantil en el devenir republicano, la Generación de 1958, le propongo realizar un referéndum en la comunidad universitaria sobre la posición de Nitzia Barrantes como directora de esa institución.

Los estudiantes, docentes, administrativos, egresados y usuarios como beneficiarios de los servicios bibliotecarios tendrán la oportunidad de decidir.

La comunidad universitaria y nacional demanda reformar el sistema de elección del rector, la experiencia demuestra que ese procedimiento es inadecuado a los fines de un centro académico y de cultura como lo es la Universidad de Panamá.

La mediocridad institucionalizada y el clientelismo electoral corrompen los cimientos de lo que debe ser ejemplo de equidad y decoro nacional, de máxima eficiencia administrativa y de la más exigente calidad educativa.

Panamá quiere un rector como Octavio Méndez Pereira, José Dolores Moscote, Manuel Roy, Carlos Iván Zúñiga; con el carácter y personalidad de un Belisario Porras, Guillermo Andreve, Eusebio A. Morales, Carlos A. Mendoza; con la cultura humanística de un Rogelio Sinán y Tristán Solarte; con la sensibilidad poética de una Amelia Denis de Icaza o Gaspar Octavio Hernández. Los políticos al basurero, nos urgen estadistas. Nota: Para ampliar información sobre el Maese Pedro recomiendo leer ‘La magia del Quijote’ de Isolda De León y el suscrito, pueden adquirirla en Ribasmith.

*El autor es docente y escritor.

Ricardo Arturo Ríos Torres
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

ImprimirCorreo electrónico