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EFE| El clima de Panamá vuelve poco a poco a la normalidad, después de que el huracán Otto dejase a su paso por el país al menos cuatro muertos, aunque las autoridades panameñas siguen buscando hoy a las cuatro personas que continúan desaparecidas.

"El país regresa a la normalidad, pero nos mantendremos monitoreando", explicó el viceministro de Ambiente, Emilio Sempris, durante una conferencia de prensa de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), unidad que aglutina a todos los cuerpos de seguridad del país y que actúa en situaciones de emergencia. "Todas las acciones que se dan en este momento están bajo control y el riesgo para el país ha disminuido", añadió por su parte el director del Sistema Nacional de Protección Civil de Panamá (Sinaproc), José Donderis. El director del Sinaproc recordó además que las lluvias que se den a partir de hoy en todo el país forman parte de la estación lluviosa y no están provocadas por el huracán. Según los datos de este cuerpo de seguridad, el mal tiempo ha causado daños en más de 700 viviendas.

Las clases siguen suspendidas en la provincia caribeña de Bocas del Toro y en algunas escuelas de Chiriquí, donde persisten las lluvias, pero la Autoridad Marítima de Panamá (AMP) anunció que a partir de las 15:00 hora local (20:00 GMT) se levanta la prohibición de zarpe para todas las embarcaciones en el Caribe y en el Pacífico. Los equipos de rescate recuperaron anoche el cuerpo sin vida de un joven colombiano que fue arrastrado el domingo por el agua en el río Utivé, en la periferia este de la capital panameña, por lo que el número de desaparecidos disminuye a cuatro.

Las autoridades aún buscan a un hombre que creen está sepultado bajo su vivienda en el barrio de Nueva Libia, al norte de la ciudad, y a tres extranjeros desaparecidos en el área de Colón, después de que la embarcación en la que navegaban naufragase el martes en medio de la entonces tormenta tropical Otto. Otto se formó el lunes en el suroeste del Caribe y avanza con fuerza hacia Costa Rica y Nicaragua con vientos máximos sostenidos de 110 millas por hora (175 km/h), según el último el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de EE.UU. El fenómeno meteorológico se encuentra a 150 kilómetros al este de Limón (Caribe) e impactará tierra en la costa caribeña antes del medio día de hoy (18:00 GMT) entre Bluefields (Nicaragua) e Isla Calero (Costa Rica), de acuerdo al CNH. No obstante, el último boletín del CNH, de las 10:00 hora local (15:00 GMT) advierte que el huracán, con 175 kilómetros por hora de vientos máximos sostenidos, es posible que las bandas exteriores causen lluvias de hasta 10 pulgadas (25,4 centímetros) en zonas altas del oeste de Panamá y resacas y corrientes submarinas peligrosas en las costas del país.

En Panamá, los efectos de Otto dejaron al menos cuatro muertos: el joven cuyo cuerpo fue recuperado anoche en río Utive, un niño que murió cuando un enorme árbol aplastó el auto en el que estaba junto a su madre y un joven matrimonio cuya vivienda fue arrasada por un alud. Una niña murió el domingo ahogada en el mismo río Utive, pero Donderis dijo ayer que las personas que perecieron por acciones imprudentes no contaban como víctimas directas del fenómeno meteorológico, que desde hace ocho días provocaba lluvias en el país. En esta temporada de huracanes en el Atlántico, que comenzó el pasado 1 de junio y concluye el próximo 30 de noviembre, se han formado 15 tormentas tropicales, de las que siete se han convertido en huracanes: Alex, Earl, Gastón, Hermine, Matthew, Nicole y Otto.

Imagen: Sinaproc