Taiwán sin poder usar su nombre en evento deportivo

EFE |  La compleja geopolítica entre China y Taiwán desde hace casi 70 años origina paradojas como la actual, en el que la capital taiwanesa organiza el mayor evento deportivo de su historia (la Universiada de Taipei) y sin embargo no puede usar el nombre de la isla ni su bandera en ninguna competición.

 

Ya en la inauguración, el pasado 19 de julio, el hecho quedó patente en el tradicional desfile de atletas y banderas: los anfitriones estaban representados por una enseña diferente a la nacional y en el cartel que la acompañaba no se leía "Taiwán", sino "Taipei chino".

La situación se repite desde hace más de 30 años, cuando Taiwán acordó en 1981 con el Comité Olímpico Internacional y por presiones de China utilizar ese nombre a cambio de poder participar en competiciones deportivas mundiales. Sin embargo, este hecho duele especialmente cuando la isla es anfitriona y sus aficionados lo ven in situ. "Utilizamos el nombre de China Taipei aun sabiendo que gran parte de la población no está contenta con ello, tenemos que respetar el acuerdo con el COI", señaló en una rueda de prensa para los periodistas extranjeros que cubrieron la Universiada el director general de la Administración de Deporte de Taiwán, Lin Te-fu. "Hay que cumplirlo aunque la opinión pública no lo quiera", añadió Lin sobre el acuerdo, que al menos permite a Taiwán tener selección propia en la FIFA y otras federaciones deportivas, o participar independientemente en Juegos Olímpicos y competiciones similares.

De acuerdo con el responsable isleño de deportes, cuya administración depende del Ministerio de Educación, un 70 por ciento de los taiwaneses quieren que se use "Taiwán" en eventos deportivos internacionales, así como la bandera nacional, que, curiosamente, fue la que usó China entre 1928 y 1949. La política siempre está presente cuando se trata de las relaciones entre China y Taiwán, incluso en pruebas deportivas, y la Universiada no es excepción, ya que el Gobierno de Pekín está practicado un soterrado boicot a Taipei 2017. Los medios chinos apenas informan de la competición, en el desfile inaugural el equipo chino no intervino y el país no compite en las pruebas por equipos, solo en las individuales, con la excusa de que estos días se celebran en China los Juegos Nacionales, una especie de Olimpiadas internas. "Queremos pensar en positivo y creer que los equipos chinos no pueden participar debido al solapamiento de competiciones, aunque habría que preguntar a China para saber la verdad", subrayó Lin. Curiosamente, cuando China organizó los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 y hubo amenazas de boicot desde la comunidad internacional a consecuencia de las revueltas tibetanas el régimen comunista pidió que no se mezclaran política y deporte, un principio que no parece cumplir esta vez el Gobierno chino.

"Si alguien cree a China cuando dice que política y deporte no deben mezclarse, quedará muy decepcionado", aseguró el responsable deportivo de la isla. Sea como sea, los atletas de "China Taipei" siguen compitiendo en su Universiada con grandes éxitos (ocupan los primeros lugares del medallero provisional), sabedores de que, aunque en su chándal aparece un nombre distinto al que corea el público, son a ellos a quienes animan. El asunto se complica aún más si se tiene en cuenta que también se utiliza con frecuencia en Taiwán para referirse al Gobierno de la isla el nombre de "República de China", al entender que el Ejecutivo taiwanés es una suerte de Gabinete en el exilio del régimen nacido en 1911 al otro lado del Estrecho de Formosa, con la caída del emperador Qing.

Las tensiones entre China y Taiwán, de las que deriva este baile de nombres y banderas, tienen su origen en la guerra civil de 1945-49, cuando el Kuomintang (que gobernaba esa República de China) perdió frente a los comunistas de Mao Zedong y se refugió en la isla cuya capital acoge estos días la Universiada.

 

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