Como es arriba es abajo

El principio de correspondencia es una ley que afirma somos reflejo de lo que hay en nuestro interior. Hay quienes le llaman actitud.

Está más que probado que quien tiene una vida de desorden, probablemente en su interior sea como una maraña de cables. No es necesario que la persona se esfuerce en mostrar su mejor cara, ni que apueste a convencernos con lo que dice, su actuar denotará cual espejo su verdadera naturaleza. Si echamos mano de esta premisa, podremos distinguir entre los candidatos de elección popular a quien se tome en serio su papel de servidor. Y así como los bancos tienen la política de conocer a sus clientes, el elector debe tomarse la molestia de investigar quien es su candidato.

Eso le ahorrará tener que esperar un quinquenio para sacarse el clavo. Quiero ser optimista. Muchos se cuidarán de reelegir a los candidatos a puestos de elección popular, pues aunque mantienen un discurso muy estructurado por sus asesores, suelen también estar llenos de promesas que no alcanzarán cumplir. Es nuestra responsabilidad elegir a los mejores. En menos de año y medio ya empiezan las promesas para captar votos. Pero recuerde, el poder no hace cambiar sino que desenmascara. Como es arriba es abajo, compruébalo.
* Autora es comunicadora social.

 

Pin It

Imprimir Correo electrónico

Notas relacionadas