La purga en Arabia Saudita preocupa a su aliado estadounidense

 

Más de 200 personas fueron detenidas el 4 de noviembre, entre ellas príncipes, ministros e importantes hombres de negocios, en una redada anticorrupción lanzada por una comisión presidida por el príncipe heredero saudita, Mohamed bin Salmán.

'He hablado con el ministro de Relaciones Exteriores Adel al Jubeir para obtener aclaraciones', dijo Tillerson en el avión que lo conducía a Danang, en Vietnam, donde asistirá al Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC). 'Y, basándome en esa conversación, creo que la intención es buena', agregó.

'Personalmente, creo que suscita cierta preocupación mientras no tengamos más claridad sobre lo que va a ocurrirles a esos individuos [detenidos]', añadió sin embargo.

El fiscal general saudita dijo esta semana que los arrestados, cuyo lugar de detención no ha sido indicado por las autoridades, comparecerán ante un tribunal.

El jueves, las autoridades sauditas revelaron los primeros resultados de la campaña anticorrupción. 'Un total de 208 personas han sido interrogadas hasta ahora. De esos individuos, siete han sido puestos en libertad sin cargos', informó el ministerio de Información.

'Según nuestra investigaciones de los tres últimos años, calculamos que al menos 100.000 millones de dólares fueron desviados a través de una corrupción y una malversación sistemáticas durante varias décadas', añadió.

- 'Han exprimido a su país' -

Con la purga, que algunos analistas describen como un movimiento atrevido y arriesgado, el príncipe Mohamed, de 32 años, ha adquirido un poder sin precedentes en la historia reciente de su país.

El hijo del rey Salmán ya se considera como el líder de facto de la monarquía saudita y parece dispuesto a acabar con cualquier disensión interna antes de que su padre, de 81 años, le entregue formalmente el poder.

El presidente Trump había expresado el lunes su apoyo a la redada. 'Tengo mucha confianza en el rey Salmán y en el príncipe heredero de Arabia Saudita, saben perfectamente lo que están haciendo', tuiteó entonces. '¡Algunos de los que son tratados duramente han exprimido a su país durante años!', añadió.

El resuelto apoyo del presidente estadounidense a los dirigentes sauditas, especialmente ante Irán, su enemigo común, preocupa a observadores y expertos, que lo consideran como una apuesta muy arriesgada.

Desde el pasado fin de semana, el tono volvió a subir entre Irán y Arabia Saudita respecto a la guerra en Yemen, donde Riad dirige desde marzo de 2015 una coalición que apoya a las fuerzas gubernamentales, mientras Teherán respalda a los rebeldes chiitas hutíes.

Tras un fallido ataque de los rebeldes contra el aeropuerto de Riad el sábado, la monarquía saudita acusó a Irán de 'agresión directa' y decidió el cierre temporal de las fronteras aérea, marítima y terrestre de Yemen.

- Bloqueo en Yemen -

En Yemen, uno de los países más pobres del mundo, la guerra ha causado más de 8.650 muertos y cerca de 58.600 heridos, entre ellos numerosos civiles, según Naciones Unidas.

Reunido a puerta cerrada, el Consejo de Seguridad de la ONU abordó 'la situación humanitaria catastrófica' del país y 'la importancia de mantener todos los puertos y aeropuertos en estado de funcionamiento'.

La coalición dirigida por Riad aseguró, por su parte, que el bloqueo es temporal y busca impedir las entregas de armas a los rebeldes hutíes.

En este convulso contexto regional, el primer ministro libanés, Saad Hariri, dimitió la semana pasada aprovechando una visita a Riad, donde criticó el 'control' ejercido por Irán en su país y aseguró temer por su vida.

Ante esta situación, Arabia Saudita y Kuwait pidieron el jueves a sus ciudadanos que abandonen Líbano lo antes posible y que no viajen a ese país, si bien no mencionaron ninguna amenaza específica.

 

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