El gato y el ratón

Tiene el empresario el poder  de cambiar el modelo de  negocio:  contratar a extranjeros ilegales para bajar los costos, pues así evitan pagar prestaciones y de paso exigen  horas extras no pagas aprovechando la precariedad   del necesitado   o contar con una planilla de trabajadores con sus permisos laborales en orden, indistintamente si son panameños o no.

Quien escoja la primera opción   deberá  sortear  operativos y no esperar menos que una multa y pronto, una sanción moral, cuando se decida publicar la lista de reincidentes. Como vemos, un modelo nada barato.

 

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