Quinientos años de la ciudad

Rumbo a la celebración de los 500 años de fundación de la primera ciudad en las riberas del Océano Pacífico, gobierno y sociedad debemos proponernos una celebración que, más allá de los fastos pirotécnicos, apunte al mejoramiento de la capital como una urbe amigable tanto para propios como visitantes.

Se necesitan parques, ciclovías, aceras, áreas para los adultos mayores y estacionamientos propios de una urbe moderna.

Los ciudadanos exigen cambios que terminen con una ciudad agresiva.

Con algo así, que buen cumpleaños le celebraríamos todos a nuestra ciudad querida.

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