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EFE | Panamá podría verse beneficiado en el área logística con el gobierno de Donald Trump, no así su poderoso sector financiero, visto como un competidor de EE.UU., dijeron hoy analistas locales, que tildaron de sorpresivo el triunfo del magnate republicano en las comicios estadounidenses del domingo. Panamá no es solo asiento del Canal interoceánico, revertido al país centroamericano por Estados Unidos, que lo construyó y explotó por casi un siglo, sino que además fue escogido por el magnate inmobiliario para establecer su primer hotel fuera de EE.UU.: el fastuoso Trump Ocean Club.

"Estoy mirando otros lugares aquí también" en Panamá para invertir, declaró Trump a Acan-Efe el 6 de julio de 2011, cuando inauguró el hotel y condominio ubicado en Punta Pacífica, una de las zonas más exclusivas de la capital panameña. Y analistas locales aseguraron este miércoles a Acan-Efe que por el lado del comercio y las inversiones tirará, seguramente, el flamante presidente electo de Estados Unidos, incluso pese a unas controvertidas declaraciones que dio en marzo de 2011 en las consideró "estúpida" la decisión de EE.UU. de entregar a Panamá la soberanía sobre el Canal. La idea de una "revisión" por parte del Gobierno de Trump de los Tratados Torrijos-Carter, firmados en 1977 para la reversión del canal interoceánico, "es parte de una condición emocional" de un candidato en carrera "y no producto de un análisis sensato como presidente", opinó el economista y profesor universitario, Adolfo Quintero.

Explicó que las relaciones de Panamá y Estados Unidos son buenas en general, y que no anticipa mayores efectos negativos en el ámbito comercial a la luz de la postura de Trump, que incluye promesas de revisar tratados de libre comercio porque los considera responsables del desempleo en EE.UU. Desde octubre de 2012 está en vigor un tratado de libre comercio entre EE.UU. y Panamá, país este que exporta a la nación norteamericana azúcar, productos del mar, bananas, café, hortalizas, jugos de frutas tropicales y ron, entre otros. Panamá es un importador de productos de EE.UU. y en la búsqueda de Trump de impulsar la economía a partir de un renovado proteccionismo "será una plataforma en la parte logística y del transito por el Canal", argumentó Quintero.

Estados Unidos, añadió el expresidente del Colegio Nacional de Economistas, está encaminado a convertirse en un exportador de gas natural, un negocio que "impulsará su economía y tendría que utilizar la plataforma de Panamá como centro logístico". El paso de buques de gas natural licuado (GNL) es la nueva oportunidad de negocio abierta con la puesta en servicio el pasado 26 de junio de la ampliación del Canal, construida por un consorcio de empresas de España, Bélgica, Italia y Panamá con coste de al menos 5.450 millones de dólares. Trump va a tratar de impulsar la participación de empresas de EE.UU. en el desarrollo y evolución del sistema multimodal a partir de la ampliación de la vía acuática, dijo Quintero, algo en lo que coincidió el internacionalistas y exmbajador panameño Nils Castro.

En Panamá no hay una mejor manera de hacer negocios que con el Canal ampliado y el desarrollo logístico y, seguramente, Trump lo que va a querer es "tener participación en la parte lucrativa, que ya no se le estén dando más contratos a empresas españolas, belgas o italianas, sino que ahora las contrataciones sean con empresas estadounidenses", dijo Castro. A Trump en América Latina en general "más le van a interesar los temas de negocios que los éticos o puramente políticos", y en Panamá querrá "mayor hegemonía norteamericana", agregó.

Por su parte, el economista y excandidato presidencial independiente panameño Juan Jované ve en Trump un riesgo para el sistema financiero local, que con su poderoso centro bancario es considerado un competir de EE.UU. Jované recordó que durante la campaña Trump dijo que quería "llevar el dinero de vuelta a Estados Unidos", con el que "ya existe fricciones por el sistema financiero". En ese contexto, la cuestión de la controversia sobre la soberanía de la vía acuática es "más emblemática" y generará presión, ya que Trump tendrá que "traicionar en muchos aspectos" a sus votantes y para "sostenerse dentro de ese nacionalismo bizarro que manifiesta" tendrá que apelar "a otros problemas, incluido el muro con México y "que devuelvan el Canal de Panamá". La incertidumbre económica que representa Trump puede afectar el desenvolvimiento del comercio internacional, que ya viene lento, y una eventual nueva caída de la economía global va a afectar a Panamá, que es un exportador de servicios, dijo Jované. El Gobierno de Panamá saludó a Trump y al Partido Republicano por la victoria electoral y expresó su disposición de "continuar fortaleciendo las históricas relaciones de amistad y cooperación" entre ambos países, en un comunicado de dos párrafos.