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A diferencia de ediciones anteriores, este año las colas a las puertas de los centros comerciales panameños brillaron por su ausencia, algo que los comerciantes achacan principalmente a tres factores: el huracán Otto, la festividad del próximo lunes y la lejanía del pago quincenal.

"Sabíamos que la mañana iba a ser lenta, pero esperamos que el movimiento se reactive para el medio día y la tarde, por eso vamos a cerrar las puertas a las 11" de la noche (04.00 GMT del sábado), afirmó hoy Nadji Duque, la presidenta de la asociación de comerciantes de Albrook Mall, uno de los centros comerciales más grande del país.

Panamá es la gran capital de las compras de la región y cada Black Friday atrae a miles de turistas procedentes de Venezuela, Argentina, Brasil, Costa Rica, Ecuador y Nicaragua.

Pero este año la afluencia de turistas extranjeros, en especial la de los centroamericanos, ha disminuido considerablemente debido al huracán Otto, que llevaba una semana azotando Centroamérica y ayer tocó tierra con fuerza en Costa Rica y Nicaragua.

" Muchas agencias han cancelado sus viajes y están tratando de reprogramarlos. Nos están pidiendo a ver si podemos extender los descuentos todo el fin de semana e inclusive la próxima semana. El huracán, definitivamente, sí nos ha afectado", reconoció Duque.

Según los comerciantes, también ha influido negativamente la fecha elegida este año para el "Black Friday". El próximo lunes es festivo en Panamá, se celebra la independencia de España, y muchos panameños se van desde hoy de puente al interior del país.

A esto se suma además que a la gran mayoría de trabajadores de la empresa privada aún le quedan cinco días para cobrar. En Panamá el sueldo mensual se divide en dos pagos quincenales a finales y mediados de mes.

" No ha caído en quincena y los panameños no tenemos plata hasta que volvamos a cobrar el día 30", explicó a Efe Lisbeth, una treintañera que se levantó a las 03.00 hora local (08.00 GMT) para ser la primera en la fila de una reconocida tienda de electrodomésticos a las afueras de la capital.

Noviembre es el Mes de la Patria y está plagado de festivos que originan verdaderos agujeros en los bolsillos de los panameños. Por eso, la Asociación de Centros Comerciales de Panamá se está planteando para el año que viene trasladar la fiesta a septiembre.

"Hay demasiadas fiestas y estamos sin un real", dijo Luis, mientras miraba el precio de una televisión de 43 pulgadas.

Precisamente, los electrodomésticos, junto con la ropa, son los artículos que más triunfan en este día y los que disfrutan de mayores descuentos.

La venezolana Francis se presentó a las 05.45 hora local (10.45 GMT) en la puerta del centro comercial de Albrook con una maleta vacía de grandes dimensiones: "Voy a meter de todo en esta maleta para llevármelo a mi país. Allí no tenemos ni papel toilet. El Black Friday de Panamá es el más famoso de la región".

" Ha arrancado lento bastante lento. En la tarde es cuando la gente, después de salir de sus trabajos, se dirigen a los centros comerciales y los comerciantes empiezan a bajar aún más los precios para darle salida a los productos. Es el momento que nosotros tenemos que vigilar más", apuntó el director de la Policía Nacional, Omar Pinzón.

Es el quinto año consecutivo que Panamá celebra esta tradición comercial que se inició a principios del siglo XXI en Estados Unidos y que se fue extendiendo hacia Europa y Latinoamérica.

Se celebra siempre un día después de la famosa fiesta de "Thanksgiving" o Acción de Gracias y marca el inicio de las compras navideñas. De hecho, el término se refiere al color de las cuentas de los comercios, que en días como hoy pasan de los números rojos a los números negros por el aluvión de compras.