Factura electrónica fiscal: un importante avance en términos tecnológicos y de transparencia fiscal

Existe una expectativa que, como en otros países latinoamericanos, la factura electrónica fiscal se implemente en Panamá en un futuro no muy lejano. Por lo tanto, las empresas deben irse familiarizándose con este concepto para afrontarla de la mejor manera cuando llegue el momento.

La factura electrónica es un documento comercial con efectos tributarios generado, almacenado y transmitido en formato electrónico. Debe cumplir con los requisitos legales que se exigen a las facturas tradicionales garantizando la autenticidad de su origen y la integridad de su contenido.

Significa un importante avance en términos tecnológicos y de transparencia fiscal y empresarial.

Con respecto a las facturas tradicionales, muchos son los beneficios de la factura electrónica como la reducción de costos de gestión (distribución, transporte, almacenaje y custodia) y de seguridad (las facturas electrónicas no se pierden). Además, puede significar una gran ayuda para las pymes al favorecer un mejor control de sus transacciones.

A nivel de medio ambiente, implica todo un ahorro en papel, infraestructura de almacenamiento y combustible.

Para el gobierno, su implementación se traduce en varios aspectos favorables como:

· Poder procesar automáticamente el 100% de las facturas en una auditoría fiscal

· Aplicar una minería de datos tributaria

· Menores costos y tiempos de fiscalización

· Mejora en la recaudación fiscal independientemente de nuevos impuestos

· Minimización de emisión de facturas ilegales

· Genera eficiencia y trasparencia en las auditorías fiscales y en la operación interna

Su proceso no es complicado ya que se hace por medio de un software.

Actualmente en Panamá, está en una etapa de diseño. Para el 2017, abarcará la construcción de la factura y el plan piloto.

Luego, será la fase de la adopción voluntaria de la factura electrónica y según resultados y decisiones que se adopten, se iniciará la etapa de obligatoriedad para quienes aún no se hayan incorporado voluntariamente.

En Costa Rica, el uso de factura electrónica o digital se permite desde hace años y Grupo Softland fue una de las dos primeras empresas en inscribirse como emisor de factura electrónica según la resolución de la Dirección General de Tributación del Ministerio de Hacienda en febrero 2009, vigente actualmente.

Próximamente el Ministerio de Hacienda de este país la convertirá en una obligación para muchos contribuyentes.

“Podemos mencionar que los beneficios ha sido muchos y desde su implementación se ha disminuido el de consumo de papel (tenemos un volumen de alrededor de 500 facturas por mes que antes se emitían en tres copias, hoy no se imprime ninguna), se ha logrado un significativo ahorro en combustible (teníamos una persona 100% dedicada a la entrega de facturas, hoy se desempeña en otras funciones), el tiempo de recuperación de las cuentas por cobrar se redujo en un 30% cuando la incorporamos y mejores tiempos de proceso, entre otros”, indica Gonzalo Sandstad C., Gerente de Ventas de Softland Panamá y Costa Rica.

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