Carta del editor

 

Hablar gritado resulta incómodo en cualquier situación, sobre todo en el trabajo donde pasamos mucho tiempo.

Según los expertos hablar gritado es una costumbre aprendida por la permanente interacción con personas que también lo hacen.

Una de las causas de este desorden lingüístico, es algún tipo de inseguridad o la necesidad de llamar la atención.

Por eso es recomendable escuchar a los demás para que se pueda corregir ese hábito que muchas veces es el resultado de la educación que se adquiere desde casa.

 

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