La Arquidiócesis de Panamá llevó un mensaje de fe y esperanza hasta uno de los centros penitenciarios del país, donde la celebración de la Pascua cobró un significado profundamente transformador.
Más de 50 privados de libertad recibieron los sacramentos del Bautismo, la Confirmación y la Primera Comunión, en una ceremonia presidida por el arzobispo José Domingo Ulloa, quien acompañó este momento cargado de espiritualidad y renovación.
Durante la celebración, se destacó el verdadero sentido de la Pascua como un tiempo de vida nueva. “Para Dios nadie está perdido. Hoy nacen de nuevo como hijos amados”,...